Hace unos meses, mientras hacía una selección de fotos de la cobertura de GK del paro nacional de octubre pasado, encontré un video que llamó mucho mi atención: un grupo de personas compartiendo una pambamesa, comiendo de una tela repleta de alimentos mientras reían con aire tranquilo a pesar de la tensión de aquellos días.

Las pambamesas siempre han tocado mi corazón de una manera especial. Es el ejemplo más claro y bonito para entender el sentido de comunidad: cada uno lleva lo que puede y tiene para formar un todo, completo y delicioso, tendido en un pedazo de tela. Es un altar a la comida y la más sincera expresión de gratitud ante lo que estamos comiendo, preparado por manos del vecino.

Una vez, llegué con las manos vacías a una pambamesa organizada por unos amigos y con vergüenza me excusé. —Donde comen dos, comen tres. Acomódate y disfruta lo que hay — me dijeron. La comunidad que la comida crea a su alrededor es invaluable y lo que más me gusta de la mesa. Sentirse parte de una comunidad, a pesar de los miedos pandémicos de hoy, es una necesidad humana y esencial para ser quienes somos.

Quise dedicarle el newsletter a las pambamesas, a las comidas compartidas y preparadas por varias manos porque esta semana, en GK, lanzamos la membresia después de mucho tiempo de trabajo. Fue muy lindo ver cómo todo el equipo hizo su parte para que la membresia sea una realidad y me recordó cuán importante es contar con otros para construir algo grande. ¡Los invito a conocer el proyecto y a sumarse a nuestra comunidad!

¡Buen provecho!

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Pambamesa

pambamesa

Las pambamesas no tienen receta. Son “mesas de todos” para compartir lo que cada uno tiene. Son una tradición de las comunidades indígenas de la Sierra en festividades, asambleas y mingas. Además, son un espacio para dar las gracias a los alimentos, a la tierra y a la vida.

Al ser una costumbre andina, los alimentos más comunes son papas, habas, mellocos, choclos, chochos, tostado, cuyes, carnes y frutas de temporada, colocadas en manteles en el piso para que la comida esté al alcance de todos.

Si quieres recrear una pambamesa en tu casa, puedes ponerte de acuerdo con tus invitados para que aporten lo que tengan. Lo ideal es que no se repitan tantos alimentos y que sean fáciles de comer con las manos.