La vida por los colores

El cinco de marzo de 1918, Abdón Porte, ídolo del Nacional de Montevideo, se pegó un tiro en el pecho. No podía servir a su equipo como siempre lo había hecho. Murió en el mismo instante en que nació su leyenda. Abdón Porte vivía en la oscuridad mucho antes de apretar el gatillo. Por eso apuntó al corazón que, lo último que hizo, fue palpitar muy fuerte, dejarlo llegar hasta el medio de la cancha y, luego palpitar tan suave como para que la mano no le temblara. O sí. Tal vez sí le tembló. Nadie lo sabe. Las medias

|lunes 7 de julio de 2014 05:00|