En agosto de 2018, Brenda* habría sido abusada sexualmente por tres funcionarios del sistema de salud público ecuatoriano. Ella tenía 24 años y cursaba el cuarto año de la carrera de radiología. Brenda denunció el abuso ante la Fiscalía, y en primera instancia, sus presuntos agresores fueron condenados. Los hombres apelaron la sentencia y dos de ellos fueron absueltos. 

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Tras esa decisión, Brenda presentó un recurso de casación que ahora está en la Corte Nacional de Justicia a la espera de resolución. 

Los detalles del caso Brenda

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En 2018, Brenda era estudiante de último año de radiología e imagenología en la Universidad Laica Eloy Alfaro en la provincia de Manabí. Brenda hacía su internado en el hospital del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) de Portoviejo, en la capital de la provincia costera.

Además del internado, para graduarse, Brenda tenía que hacer un proyecto sobre un caso clínico. Uno de sus profesores, con quien tuvo clases durante cinco semestres —desde segundo hasta séptimo— se ofreció a ayudarla con el proyecto. Brenda aceptó porque además de haber sido su profesor, dice —en un testimonio escrito al que GK tuvo acceso— que era un “amigo en el que confiaba mucho”. 

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El 30 de agosto de 2018, Cedeño le envió un mensaje a Brenda en el que le pedía que lo acompañara a una cirugía que le iban a hacer. Según Brenda, aceptó “acompañarlo y ayudarlo en lo que fuera posible” porque era su profesor, su amigo, y porque él tenía una enfermedad catastrófica. 

La enfermedad de su profesor —que Brenda no ha dado a conocer a los medios— era precisamente el caso clínico que ella debía exponer en la universidad para graduarse, por lo que acompañarlo era además una buena oportunidad para avanzar con su proyecto. 

Tras aceptar la propuesta, Brenda fue al hospital. Pero al llegar, su ex profesor le dijo que le habían cambiado la fecha de la cirugía. El hombre se ofreció a llevarla a casa pero antes le invitó a comer. 

Después, dice Brenda, su ex profesor le pidió que le acompañara a una clínica para retirar un “material de radiodiagnóstico” —equipos que se usan en radiología para determinar un cuadro clínico. Al llegar a la clínica, se encontraron con otro radiólogo, Fabricio Zambrano, quien les dijo que no tenía el material ahí sino en su casa. Brenda no conocía al compañero de su ex profesor.

Brenda afirma que quiso tomar un taxi y volver a casa porque estaba cansada. Antes de aceptar acompañar a su profesor a la supuesta cirugía, había estado de guardia —en turnos hospitalarios que pueden durar entre 12 horas y 24 horas. Su ex profesor habría insistido en que no tomaría mucho tiempo retirar los equipos de la casa de su compañero, y le prometió que luego la dejaría en la casa. 

Al llegar a casa de Zambrano, los esperaba alguien más: otro radiólogo que Brenda no conocía. Según un testimonio de Brenda, allí la habrían drogado

La mañana del 31 de agosto, Brenda despertó desnuda. Además, tenía “quemaduras, hematomas, laceraciones, mordidas en el cuerpo y mucho dolor”, dice Brenda. Según la joven, intentó levantarse de la cama pero sintió que sus piernas no reaccionaban, así que gritó pidiendo ayuda. En lugar de ayudarla, uno de los radiólogos, Fabricio Zambrano, le dijo que no gritara y le pidió un Uber para que se fuera. 

Según Brenda, uno de los agresores le dijo que no denunciara los hechos porque tenía contactos en la Fiscalía. 

Brenda dice que al llegar a su casa, se sentía mareada y se quedó dormida llorando. Horas después, Brenda fue a buscar a su ex profesor y supuesto amigo, para que le devolviera sus teléfonos. Ella llamó al 9-1-1 y denunció lo que le habría ocurrido. 

En ambos teléfonos, Brenda encontró fotos que le habían tomado desnuda e inconsciente. Había además videos y chats que serían evidencias contra los tres presuntos agresores. 

El proceso judicial

Tras la denuncia de Brenda, se abrió una investigación contra el ex profesor de Brenda y los dos radiólogos.

En 2019, los tres supuestos agresores fueron sentenciados a 29 años y 4 meses en prisión por un juez de primera instancia por el delito de violación y abuso sexual. Los acusados presentaron un recurso de apelación. 

En esa instancia, el ex profesor de Brenda y el otro radiólogo que ella no conocía fueron absueltos. Se ratificó la sentencia solo contra Fabricio Zambrano. 

Ramiro García, abogado de Brenda, dice que los argumentos que los jueces usaron para absolver a los dos presuntos agresores fue que no había suficientes evidencias que probaran su participación en los hechos. Sin embargo, el abogado asegura que hay videos, fotos de Brenda, exámenes toxicológicos y exámenes médicos que demuestran lo contrario. 

García dice que “es increíble” que con todas esas evidencias se haya declarado la inocencia de dos de los procesados. Por eso, dice García, han decidido presentar un recurso de casación, que es el último recurso judicial para que se revise la sentencia. El abogado dice que con este recurso “aspiramos a que se corrijan los errores de derecho de la sentencia y se declare la responsabilidad penal de los tres procesados”.

El caso está ahora en la Corte Nacional de Justicia — el máximo organismo de administración de justicia ordinaria del país— a la espera de una audiencia en la que se resuelva el recurso. La audiencia de casación fue fijada para el 2 de marzo de 2022. 

Doménica Montaño
(Quito) Reportera de GK. Cubre medioambiente y derechos humanos.