En su libro Startup Communities, Brad Feld, cofundador de Techstars y Foundry Group, describe los ingredientes para crear una comunidad de startups vibrante. Primero, los emprendedores deben ser los que la lideren. Segundo, el compromiso de esos líderes debe ser a largo plazo. Tercero, la comunidad debe ser inclusiva para todo el que quiera participar. Finalmente, debe tener eventos para todos los niveles de su ecosistema. A estos ingredientes Feld los llama Tesis de Boulder porque salen de sus reflexiones sobre lo que hace que Boulder, Colorado, una ciudad de 150.000 habitantes, sea uno de los principales centros de startups de Estados Unidos. Si analizamos la tesis, vemos que el Ecuador está lejos todavía de lograr una comunidad como esa.

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Los emprendedores deben liderar

En Ecuador hay varios actores públicos y privados que buscan acelerar el emprendimiento y la innovación. En su momento,  la Secretaría Nacional de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (un ente público) lideró el ecosistema emprendedor.  Ahora lo hace un organismo privado, la Alianza para el Emprendimiento e Innovación (AEI).

Si bien estos organismos y espacios son necesarios para la existencia de una comunidad de startups robusta, no pueden liderarla. Un empleado, ya sea de un ente público o privado, no puede encabezar un ecosistema de emprendedores porque, simplemente, no ha vivido la experiencia de emprender. Por ende, el apoyo que puede aportar es limitado. 

El problema no es la falta de emprendedores en Ecuador. Ecuador tiene una larga historia de innovación tecnológica, que data de la década de 1970 con la aparición del Banco del Pacífico —la startup fintech de su época. En la actualidad varias empresas ecuatorianas dan de qué hablar internacionalmente, como estas, que seguro no muchos no saben que son ecuatorianas.

La visión de los líderes debe ser a largo plazo

Feld define el largo plazo como los próximos 20 años, comenzando hoy. Es decir, es un lapso que siempre va hacia adelante. En el Ecuador, en cambio, la falta de una visión a largo plazo y el deseo de enriquecerse rápidamente parecerían ser un mal nacional. Desde políticos corruptos hasta empresarios que pagan coimas a cambio de contratos ansían fortunas rápidas. Vemos las consecuencias de esta mentalidad diminuta en varios ámbitos, no sólo la política.

En el ecosistema de startups, el cortoplacismo también existe y se manifiesta de varias formas. Por un lado, se confunde el emprendimiento con estrategias de relaciones públicas. Emprender para muchos se convierte en la participación en una serie de competencias de pitch o programas de aceleración. No es problema exclusivo del Ecuador, pero un emprendedor alguna vez me confesó que lo que más le ha sorprendido es darse cuenta de que emprender es un compromiso de décadas. Inocentemente, creía que el éxito llegaría después de unos pocos años. 

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Una visión a corto plazo genera una mentalidad muy transaccional. ¿Qué recibo yo a cambio de la ayuda que te ofrezco? En uno de mis primeros artículos, ofrecí sugerencias a los emprendedores que se topan con “inversionistas” que piden el 60% de la empresa a cambio de su “inversión”, que muchas veces hacen en especie. Recientemente, en BuenTrip nos topamos con el caso de unos emprendedores que habían cedido 5% de su empresa a una “aceleradora” a cambio de un año gratis en Amazon Web Services. Lo que no sabían es que AWS tiene un programa para aceleradoras donde ofrecen estos servicios de forma gratuita a las startups que pasan por ahí. Es decir, cedieron participación accionaria a cambio de algo que deberían haber recibido de forma gratuita.

#GiveFirst

Lo que une a los líderes de la comunidad de Boulder es una filosofía de vida que se basa en dar antes de recibir (give first).Esa vocación de devolver a la comunidad esla principal debilidad de nuestro ecosistema de startups

Para muchos resulta contradictorio creer que el que da sin esperar nada a cambio pueda resultar igual o aún más beneficiado que aquél que busca el rédito personal en cada interacción. Sin embargo, existe una explicación lógica de por qué es mejor dar sin esperar recibir. Dar tiene un efecto multiplicador: muchas veces las personas solo necesitan un empujoncito, una chispa que engendre nuevas ideas para despegar.  Sus oportunidades se multiplican, y, importantemente, las oportunidades del que da no se ven disminuidas. Crecen para todos. 

Una visión cortoplacista, en cambio, engendra una visión de los negocios como un  juego de suma cero (donde la ganancia de uno es la pérdida de otro). Esto limita las oportunidades para todos.  La consecuencia es una comunidad de startups perpetuamente en ciernes que no termina de despegar.

No todo está perdido

No todo es negativo en el ecosistema de emprendimiento del Ecuador. Compañías como Location World, Kushki, Shippify y Kriptos están creciendo en la región y atrayendo el interés de inversionistas internacionales. Empresas como Pacari se han internacionalizado exitosamente y Terrafertil fue adquirido por la multinacional Nestlé.

El capítulo ecuatoriano de Endeavor, organización global sin fines de lucro que promueve el emprendimiento de alto crecimiento, cuenta casi 10 empresas, la mayoría nacieron como startups y escalaron rápidamente.

Organizaciones como Endeavor, del cual Brad Feld forma parte, juegan un papel importante para promover el fortalecimiento del ecosistema. Endeavor se dedica a buscar emprendedores que puedan tener un impacto multiplicador en su comunidad de startups. Ser un emprendedor exitoso no es el único requisito para entrar a Endeavor. Hace falta además estar dispuesto a devolver a la comunidad y ayudar a otros emprendedores a crecer.

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Lo que está haciendo falta es que más emprendedores ecuatorianos decidan invertir un poco de tiempo y energía de su — sin duda— ocupada agenda para ayudar a otros que recién arrancan. Si gente como Brad Feld tiene tiempo para dedicárselo a otros emprendedores en Boulder, ¿por qué nosotros no?