Cabeza fría y corazón caliente. Ahora que el covid-19 ya ingresó a América Latina es momento de compartir esta guía elaborada en China sobre cómo protegerse del virus para aquellos que pese a la cuarenta, tenían que salir a la calle y atender a la población (y NO se contagiaron).

Aquí recopilo los consejos de los voluntarios en Wuhan 全球看武汉志愿者团队 , añado otras fuentes como repartidores de delivery y transportistas, reporteros en las zonas con mayores casos diagnosticados, además de mi propia experiencia. Ahora que la pesadilla terminó en China queda claro que la cuarentena fue un factor clave para detener el contagio. Pero el caso chino no se puede copiar ni desestimar, sino más bien hay que adaptarlo a la realidad del Perú y otros países de América Latina que por sus propias condiciones impiden una cuarentena estricta como sucedió en China.

“Ahora que la pesadilla terminó en China queda claro que la cuarentena fue un factor clave para detener el contagio”.

Lo mismo sucede con esta guía dirigida especialmente a las personas que tienen que salir diariamente pero comparten la casa con un adulto mayor o un enfermo crónico, dos grupos muy vulnerables. Deberán ejercitar disciplina, sacrificio y compromiso, primero con sus hogares porque pueden convertirse en trasmisores.

Es importante entender los siguientes puntos sobre esta pandemia:

  1. Está afuera, no está dentro de la casa (y hay que impedir que ingrese).
  2. Ha hecho de las manos nuestras enemigas.
  3. Exige un cambio radical en los hábitos diarios.

Si se refuerzan las medidas de protección, como lo hicieron muchas familias chinas –incluso las familias de aquellos que se expusieron al virus- el covid-19 se queda afuera. Por lo tanto, se recomienda observar tres espacios y tres momentos de la rutina diaria:

EN LA CASA

Cálmese y diseñe un plan familiar.

Debe hablar con todos los miembros de la familia, especialmente ancianos y niños, sobre la importancia de respetar las nuevas reglas.

Recibidor: Establezca una zona al ingreso de la casa para dejar allí sus zapatos, objetos y ropa (abrigos, etc.) que trae de la calle.

Higiene personal: Báñese absolutamente todos los días y lávese las manos con mucho cuidado (20 segundos) especialmente después de llegar a casa, utilizar el baño o antes de comer. Cambie su toalla con frecuencia.

Zonas de riesgo: El recibidor, el baño y la cocina (evite acumular basura) deben desinfectarse diariamente. Cuidado con el celular o el teclado de la computadora.

 Ventilación: Abra las ventanas todas las mañanas y no utilice aire acondicionado. Ventile la ropa que usó fuera de casa

Control de la temperatura: Considere como medida de prevención tomarse la temperatura diariamente para detectar algún pequeño cambio.

EN LA CALLE

Vestimenta: Separe la ropa que solo utilizará en la calle de aquella ropa de casa y no la mezcle, ni para lavarla.

Calzado: Todo calzado utilizado en el exterior debe quedarse en el recibidor. Desinfecte regularmente las suelas de zapatos y zapatillas.

Mascarillas: Debe portar máscaras especialmente en espacios cerrados, pequeños y con mucha gente como transporte público o ascensor. Evitará que se toque la boca, la nariz o los ojos.

Contacto con objetos: Vigile los objetos con los cuales tiene contacto en los espacios públicos. No toque pasamanos, manijas de puertas o botones del ascensor con la mano. Utilice una servilleta o el codo.

Distanciamiento social: Sea consciente que en los espacios públicos se puede contraer el virus que después se lleva a casa. Mantenga una distancia de 1 metro. Limite su permanencia en la calle.

DE VUELTA A CASA

Quítese los zapatos, doble la mascarilla y colóquela en una bolsa con cierre (deberá desinfectarla o cambiarla regularmente), ventile la ropa que ha usado fuera, y lávese muy bien las manos antes de entrar en contacto con otras personas. En el hogar solo puede usar ropa de casa y pantuflas.

Para aquellos que tengan perros, se recomienda limpiarle las patas después del paseo y antes de ingresar a casa. Las mascotas (perros y gatos) no transmiten el covid-19 a humanos, aunque pueden ser contaminados (caso de Hong Kong).

Este contenido fue originalmente publicado en Salud con Lupa con autorización expresa de la autora.