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La deforestación no cesa en la Amazonía

La síntesis sobre deforestación del Proyecto de Monitoreo del Amazonas Andino presenta datos alarmantes de deforestación de la región en 2019 en cinco países.
  • síntesis de deforestación en la amazonía

    Fotografía tomada de la página web de MAAP.

Los incendios, perforaciones petroleras, invasiones ilegales de áreas protegidas y la minería ilegal fueron las principales causas, en 2019, de la la pérdida de bosques amazónicos. La síntesis sobre deforestación del Proyecto de Monitoreo del Amazonas Andino (MAAP), una iniciativa de la Asociación de Conservación de la Amazonía que usa la tecnología para detectar la deforestación en tiempo casi real muestra cómo se ha afectado la Amazonía de Brasil, Perú, Colombia, Bolivia y Ecuador. 

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MAAP produce su reporte con los datos de monitoreos de la Universidad de Maryland de Estados Unidos y proyecciones propias con fórmulas y monitoreo satelital en tiempo real. Reveló que, por la deforestación, se han perdido 27 millones de hectáreas de bosques primarios — intactos o no intervenidos por el ser humano) El informe explica que la cantidad de  hectáreas taladas es equivalente al tamaño del Reino Unido.

En la Amazonía ecuatoriana, la deforestación es baja en comparación con sus países vecinos, sin embargo las cifras son preocupantes. En 2017, se deforestaron más de 18 mil hectáreas, eso es igual a destruir 281 parques como el de La Carolina de Quito. En 2019, el MAAP estimó que se deforestaron más de 11 mil hectáreas de la amazonía ecuatoriana; 7 mil menos que en 2017 pero aún, un número elevado.

De 2016 a 2018, la deforestación en la Amazonía boliviana se redujo a casi la mitad: en 2016 se deforestaron 122 mil hectáreas y en 2018, 58 mil hectáreas, una reducción del 48%. Pero en ese mismo país aumentó entre 2018 y 2019 por los incendios forestales de 2019 a más de 135 mil hectáreas deforestadas, es decir que superó las cifras de 2016 y de 2018. 

Entre fines de julio y septiembre de 2019, en La Chiquitanía, departamento boliviano fronterizo con Brasil, se quemaron miles de hectáreas de la zona de bosques tropicales más amplia de ese país. El fuego afectó a la fauna, flora y a la población indígena que vive en la zona. La quema de pasto, una práctica agrícola y ganadera, se salió de control y se agravó por la sequía y vientos fuertes, causó los graves incendios. 

En 2018, la deforestación en la Amazonía peruana disminuyó en 140 mil hectáreas —el gobierno de Perú declaró que fue superior: 154 mil hectáreas deforestadas. Sin embargo, sigue siendo una cifra muy alta si se compara con datos históricos, dice el informe.  El MAAP estimó que la deforestación en la Amazonía del Perú bajó a 134 mil hectáreas en 2019. 

En la Amazonía brasileña, la deforestación “está en otro nivel en comparación con los otros cuatro países”, dice el MAAP. En 2019, la estimación fue de 985 mil hectáreas —un poco más de la extensión de la región Insular —, cifra que concuerda con los datos del gobierno de ese país. Además, hay una disminución de la deforestación con respecto a los tres años anteriores, aunque los datos del gobierno brasileño muestran que la deforestación aumentó, dice. 

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Según la síntesis de MAAP, los puntos de mayor deforestación en la Amazonía de los cinco países en 2019, se registraron en Brasil. Jair Bolsonaro, presidente de ese país, dijo en septiembre de 2019 mientras ocurrían los incendios, que la Amazonía no es patrimonio de la humanidad, sino de los países que la abarcan.  El 12 de febrero de 2020, Bolsonaro defendió un proyecto que permite la explotación minera en el territorio indígena, olvidando los incendios de 2019 y los alarmantes datos de deforestación.

Mayuri Castro
Periodista de GK. Cubre migración interna, educación y escribe ensayos breves y reflexivos sobre coyuntura nacional.