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Patricio Donoso: “Hemos hecho una buena labor, pero la opinión pública se fija más en los problemas”

El segundo vicepresidente de la Asamblea, legislador por CREO, habla sobre su bloque, los acuerdos legislativos y los pendientes en la Asamblea.
  • Patricio Donoso de CREO habla sobre la Asamblea

    Patricio Donoso es asambleísta por CREO y está en su segundo período. Fotografía de Diego León Ayala para GK.

Patricio Donoso prefiere llamar emprendedores a los empresarios. El arquitecto de 63 años, fue presidente de la Cámara de Agricultura, del Comité Empresarial y del Consejo de Cámaras y Asociaciones de la Producción. Patricio Donoso de CREO habla sobre la Asamblea; es uno de los asambleístas que se ha mantenido en CREO desde que fue electo por primera vez, en 2013. En esa época era minoría en el legislativo, frente al apabullante bloque gobiernista que votaba orgánicamente. 

Fue reelecto en 2017, y ya con el correísmo debilitado en la Asamblea, Donoso llegó al Consejo de la Administración Legislativa (CAL). Hasta mayo de 2019 fue vocal del CAL. Ese mes, cuando la Asamblea cambió de presidente, fue electo segundo vicepresidente del legislativo ecuatoriano. 

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Antes teníamos una Asamblea que era una aplanadora y había una fuerza mayoritaria que tomaba todas las decisiones. Eso ha cambiado, a tal punto que uno de los cuestionamientos que se le ha hecho a CREO es haberse aliado con Alianza País y ser gobiernistas, a pesar de haberse planteado inicialmente como un partido de oposición. ¿Qué dice usted sobre esos acuerdos?

Ningún partido político tiene los votos suficientes para, por sí solo, aprobar algo. Ningún partido político tiene 70 votos para aprobar la conformación de comisiones, incluso el nombramiento del presidente, vicepresidente y miembros del CAL (Consejo de Administración Legislativa). Ningún partido político tiene los votos suficientes para llevar adelante un proceso fiscalizador.

Por tanto, la lógica dice que debemos dialogar. Por eso se llama Parlamento: aquí hay que parlamentar. Lo más sensato es llegar a acuerdos porque si no, no le damos gobernabilidad a la Asamblea, primero. Segundo, nuestro acuerdo es legislativo, entre varios bloques y bancadas legislativas, y no con el Ejecutivo.

Hay dos caras en toda moneda. La una es la que se vio en el gobierno anterior en el que no en tres, sino en dos minutos, se elegían los trece presidentes de las comisiones, los trece vicepresidentes y no pasaba nada. Nadie se quejaba, menos Sol Borja y Patricio Donoso, el resto, todo mundo feliz. Esa es la una cara.

La otra cara de la moneda es lo que vivimos ahora. Los presidentes de las comisiones son de diferentes movimientos políticos, los vicepresidentes también. Que hay más problemas o problemas eventualmente en dos, tres comisiones, es verdad. Eso es democracia.

Yo, entre las dos caras de esa moneda, prefiero la segunda. Es más democrática, porque se parlamenta más, porque se argumenta más. Obviamente, hay problemas que hay que ir superando democráticamente y de a poco. Por tanto era imprescindible, recalco la palabra imprescindible, llegar a un acuerdo legislativo que genere gobernabilidad en el primer poder del Estado.

Precisamente las Comisiones han sido uno de los nudos más complicados. Llevamos tres meses sin elegir presidentes en tres comisiones.

Dos. Dos ya, una ya se resolvió pero  vamos a suponer que son tres porque quiero hacer un simple análisis matemático. Diez es más que tres, entonces por qué no resaltamos lo bien que funcionan las otras diez. 

¿Las tres han tenido problemas? Por supuesto que sí. Eso es democracia. Hay que aprender a volver a vivir en democracia, porque ya lo decía Churchill “la democracia es un muy mal sistema de gobierno pero es el menos malo”. 

Prefiero vivir estos problemas que lo que vivimos en el periodo pasado. Ya voy más de seis años aquí y lo que vivimos en el sistema anterior, donde no había problemas en la comisiones, era que en un santiamén se aprobaba la Ley de Comunicación, que en un santiamén se aprobó la Ley de Plusvalía, y en un santiamén se aprobó la Ley de Minería con la perversidad de que las empresas internacionales estatales, solo por serlo, no tienen que pasar por procesos licitatorios.  Hablo de PDVSA. 

Esa cara de la moneda no quiero volverla a vivir. Por eso es que nosotros hicimos un acuerdo legislativo, repito, legislativo, no con el ejecutivo, para poder darle gobernabilidad.

Ustedes los periodistas serían los primeros en quejarse si no le hubiésemos dado gobernabilidad a esta Asamblea. Tú me dirás ¿cuántos proyectos se han aprobado? Cinco, en tres meses.

Para que veas que sí está funcionando: se aprobó la Ley de Buen Uso de Energía Eléctrica para evitar el uso de los fósiles que viene del petróleo que hacen daño al medioambiente. Se aprobó la Ley de Aviación Civil, se aprobó la Ley de Accidentes Aéreos, se aprobó la eliminación del impuesto verde, se aprobó el tema de la disminución de los trámites. Por tanto, sí hemos hecho una buena labor. Lo que pasa es que la opinión pública se fija más en los problemas que en los aciertos. 

La gran noticia es que hay tres comisiones que no funcionan, pero no dicen nada con respecto a las diez que sí.

Claro, pero lo normal es que funcionen. Yo no voy a hacer una comparación con el período anterior porque claramente es cuestionable, sin embargo, en este período ¿cómo resolver estas trabas?

Con diálogo ya se está solucionando una de las tres comisiones. Espero que en esta semana se solucionen las otras dos. Es que la democracia exige diálogo.

Te voy a hacer una analogía, con tu venia, en las épocas que mayor cantidad de leyes se producen son las épocas dictatoriales. El dictador emite la ley, nadie puede oponerse y todo camina muy bien para los ojos del dictador. En democracia, hay que aprender a vivir con los problemas propios de la democracia, por tanto sí estamos haciendo un buen trabajo. 

Y sobre todo si vamos más allá del tema cuantitativo ¿no? 

Exactamente, este no es un tema cuantitativo sino cualitativo. Tenemos una mejor democracia. Mira yo soy el primer legislador de oposición en los últimos doce años que logró aprobar una ley, la de los bomberos.

No la aprobé solo gritando, ni haciendo así (chasquea los dedos). La aprobé dialogando, parlamentando, por eso se llama parlamento. Parlamentando ¿con quiénes? Con los de al frente pues, tratando de convencerlos de que mis proyectos son buenos. Ellos hacen lo mismo conmigo: tratar de convencerme de sus buenas iniciativas. Ese ir y venir de ideas y diálogo se llama democracia.

Patricio Donoso se refiere a la reforma a la Ley contra Incendios aprobada por la Asamblea en julio de 2017 que estableció un mecanismo para recaudar recursos para los bomberos a través de las empresas eléctricas.

Faltan dos códigos importantes, el Código de la Salud y las reformas al Código Integral Penal, que están ahí como atoradas. ¿Qué falta para que eso se apruebe?

 Que nos pongamos de acuerdo en los dos temas sensibles, tanto en el Código de la Salud (COS) referente al uso del cannabis y al aborto, y el Código Integral Penal exactamente lo mismo, con sus propias diferencias. 

Me explico. En el tema del aborto en el Código de la Salud se trata de auxiliar a una mujer que tiene un aborto en marcha y el tema del cannabis, casi no hay diferencia, en mi opinión. El tema es sensible ahí, la opinión pública que está leyéndote en este momento debe concordar conmigo que es un tema sensible, tan sensible será, que ningún bloque legislativo tiene unanimidad de criterios

Ahora, no hay que asustarse de que el Código Orgánico de la Salud no se vote todavía. Es absurdo votar si no se tiene un acuerdo: sería echar al cesto de la basura un proyecto de ley en el cual se ha trabajado en los últimos años. 

En el Código Integral Penal, en mi opinión, el error es que es muy extenso, tiene más de 400 artículos y hay temas muy buenos, más allá de los sensibles.

Hay temas importantes como el comiso de los bienes de aquellos que robaron antes de que los pongan a nombre de testaferros. Está el tema de mostrar la cara del malandro cuando roba, asalta y viola que, hay que hacerlo, que la policía tenga más apoyo. No es posible que en este país sigamos con el absurdo del siglo pasado de que debe haber una denuncia particular porque la gente tiene miedo a las represalias de los malandros. El parte policial debe tener, por dios, más valor. Actualmente, el parte policial no es más que un referencial, es un absurdo, debe mostrarse la cara del delincuente, no debe cobrarse a los policías por el uso de las balas, peor en entrenamiento, ni siquiera en el entrenamiento.

El otro día me denunciaban que les daban apenas nueve balas para entrenar. Es absurdo, es como que a un futbolista le dieran solamente el chance de entrenar tres tiros penales para que vaya al estadio del mundial y cobre un penal. Debe dársele más garantía al ciudadano que al delincuente, como es actualmente. Esas cosas están en el COIP. Se aprobó votar por partes. Eso está bien, y dejar los temas sensibles para después.

Patricio Donoso de CREO habla sobre la Asamblea

“Yo soy provida. No te voy a decir una palabra más”. Fotografía de Diego Ayala León para GK.

A propósito de los temas sensibles que usted mencionaba lo de las posturas de cada movimiento.

No te voy a dar todavía la opinión nuestra.

No le voy a preguntar la de bloque le voy a preguntar la suya, personal.

No, tampoco. 

¿No tiene todavía una postura sobre estos temas sensibles?

No, tampoco y te voy a responder con sinceridad, como debe ser uno en la vida y en la política. Yo fui jefe de bloque del año 2015 a 2017 y sé lo que es ser jefe de bloque. Es complicado. Es un trabajo duro y arduo porque uno está junto a gente inteligente y respeto la posición de un jefe de bloque. 

El jefe de bloque está armando una serie de reuniones con gente experta en las dos temáticas que son sensibles. He de respetar al jefe de bloque y la opinión que él deba dar después de que el bloque se haya puesto de acuerdo. Yo no voy a darte mi posición.

¿Después, una vez que el bloque diga usted va a saber si se une a esa posición o tiene una posición distinta?

Bueno, lo que sí te puedo adelantar es una cosa. Yo soy próvida, no te voy a decir una palabra más.

Otro tema, ha habido algunos cuestionamientos a CREO y ha habido salidas de ciertos legisladores. Salió Lourdes Cuesta, Mae Montaño. Recientemente Fabricio Villamar. ¿Cuál es su lectura de esto?

Que estamos viviendo democracia, que nuestro partido político tiene como fortaleza el poder opinar diferente. No hay una estructura vertical donde el de arriba ordena cómo se debe pensar o votar. Por tanto es parte de las democracia que quien no está de acuerdo dice su opinión. 

Yo mismo he votado diferente a mi bloque y no ha pasado nada. Yo voté diferente a mi bloque en las reformas a la Ley de Comunicación porque yo no estoy de acuerdo que esa ley se reforme. Esa ley tenía que ser derogada porque cuando solo reformas algo que es inconstitucional, como en efecto es la Ley de Comunicación, estás poniendo su cierto pigmentito para que no parezca tanto delito, le estas poniendo ciertos cosméticos a algo que estuvo mal. Entonces yo voté diferente a mi bloque.

Voté también diferente en el tema de propiedad intelectual. También en el tema referente a la Ley Minera porque esa es la riqueza de la democracia: poder opinar diferente.

Ya lo dijo Voltaire, no estoy de acuerdo contigo, pero daría mi vida por el derecho que tienes a pensar diferente a mí. Y te voy a dar una lección de vida que me la dio mi padre. Mi padre, un hombre absolutamente talentoso, con autoridad, en alguna ocasión discutía con él yo muy joven, y mi padre me sorprendió cuando me dijo: ‘Hijo mío, que bien que esta vez estamos en desacuerdo’. Como me asombró, me explicó: ya que me asombro me dijo: ‘señal inequívoca de que los dos estamos pensando’.

Pensar diferente no está mal. A mí me parecería curioso que en un movimiento político nadie piense diferente.

De acuerdo, pero la inquietud va más hacia el lado de que se separa o se desengrana el movimiento porque finalmente, como usted dice, si dentro de un bloque uno puede pensar diferente, podría pensar diferente y permanecer en la organización política, ¿no?

Yo no estoy de acuerdo con esas separaciones. Pero están en su derecho y yo soy respetuoso de lo que ellos hagan.

¿Debilita eso a CREO?

No, en absoluto. Más bien le da la fortaleza de que quien está es porque quiere estarlo, punto.

De aquí a dos años, qué va a pasar con usted, ¿va a seguir dentro de CREO? ¿Ha pensado en su futuro político?

No puedo ser candidato a la Asamblea porque ya tengo dos periodos. 

¿Y entonces, a donde va a ir?

No he dicho nada.

El asambleísta sonríe y entrecierra los ojos. Baja la voz, como evitando la grabadora. Bromea en voz baja sobre la posibilidad de que haya una reforma constitucional y la Asamblea sea bicameral. Le insisto, pero baja la voz. 

Patricio Donoso de CREO habla sobre la Asamblea

“Me llevo también muy bien con la izquierda”. Fotografía de Diego Ayala León para GK.

¿Pero hay esa posibilidad? ¿Le interesaría esa posibilidad, si es que vamos a la bicameralidad, de poder postularse?

Yo nunca voy a hacer mención a algo que no es un hecho todavía porque en la vida hay que ser muy cauto y en política mucho más todavía.

A mí me enseñó un expresidente de la República que, en política, más importante que lo que se dice es lo que no debe decirse. Luego Sixto Durán Ballén, amigo de mi padre, me dijo: “mijo”, así me decía, “si vas a entra a política te voy a dar un solo consejo, no dos, uno; nunca tengas enemigos políticos, ten adversarios políticos”. Y eso es lo que yo tengo. Años más tarde, me dijo dio un complemento: me dijo que en política hay que saber qué decir, pero también qué no.

Hablando de los adversarios y de diálogo, usted dice que es importante dialogar con todo el mundo, ¿Usted puede dialogar con todos los bloques, incluidos correistas a los que muchos les tienen aversión?

Así es, a todos. A tal punto que tuve 94 votos para ser electo vicepresidente de la Asamblea. A tal punto que tuve, hace dos años, casi 100 votos para ser elegido vocal del CAL A tal punto que diálogo con todos en todos los plenarios.

¿Sabes cuántas veces he faltado yo a un plenario? Nunca he faltado a un plenario, me pagan un sueldo y cumplo y hablo con todos, mantengo diálogos con todos porque así debe ser, porque en política yo no tengo enemigos, tengo adversarios políticos a quienes respeto profundamente. Lo digo en verdad. No es una frase, no es un cliché.

A veces a ciertos políticos les cuesta reconocer que pueden tener una discusión muy profunda y diferencias realmente abismales con otros adversarios, y aún así respetarlos. Usted me decía que tiene cierta resistencia a la izquierda, al inicio de esta conversación.

No, no, no es resistencia a la izquierda, me llevo muy bien también con la izquierda. Yo soy un hombre de centro. Lo que me disgusta son aquellos que se llenan la boca hablando contra los empresarios y los emprendedores porque es escupir para que les caiga en la cara. Todos somos emprendedores. Todos, todos somos empresarios.

Yo fui miembro de las cámaras y yo fui presidente del Comité Empresarial Ecuatoriano, fui presidente del Consejo de Cámaras, fui presidente de la Cámara de Cultura, fui presidente de la Acción Nacional de Empresarios. 

La vida me enseñó a que todos somos emprendedores. Cuando hubo la erupción del volcán Pichincha, a los pocos minutos, el emprendedor quiteño tenía la foto de la erupción en forma de llavero. Cuando lo mataron a Facundo Cabral o se murieron Sandro y Fabio, a los pocos minutos había la música de ellos. Te aseguro que ahora que acaba de morir Camilo Sesto, ya deben estar en la calle vendiendo música de Camilo Sesto. Cuando súbitamente empieza a llover, el emprendedor ya está vendiendo paraguas. 

Ese es el emprendedor. Por tanto es un torpe deporte, que algunos practican, hablar mal de los empresarios. En esa línea política, yo estoy en total desacuerdo con aquellos que hablan a favor de lo que hace el dictador Maduro y no empujan a que esos ciudadanos vayan a Cuba. ¿Por qué la gente huye de Cuba?, ¿por qué la gente huye de Venezuela? ¿Por qué no huyen de otros países?  ¿Y por qué cuando lo hacen no se van a esos países del ala extremista? Eso es lo que me disgusta y eso te dije antes de que inicie la entrevista.

Te voy a dar un ejemplo rápido. Yo no confío en aquel ateo que cuando el avión se está cayendo grita ‘Dios mío sálvame’, ni tampoco en aquellos que se llenan la boca hablando contra los norteamericanos pero cuando tienen que curar la salud maltrecha de su hijo corren a la embajada americana a pedir visa.

Hablemos un poco del CAL. Usted ahora es vicepresidente de la Asamblea, fue miembro del CAL anteriormente.

Soy el único miembro del CAL que perdura en la posición. De los siete, soy el único que ya va en su tercer año.

Patricio Donoso habla sobre su futuro político

“Debo haber cometido errores, sin duda, pero no los identifico”. Fotografía de Diego Ayala León para GK.

¿Qué pendientes hay en el CAL para este periodo?

La calificación de muchos proyectos de leyes que llegan todos los días. Es impresionante, pero nuestros colegas legisladores, y los respeto por supuesto a todos, últimamente están presentando proyectos, créeme, todos los días. Llegan semanalmente al CAL, doce, catorce proyectos de ley que son enorme en cuanto a cantidad y, por supuesto, por momentos no nos damos abasto y debemos hacer reuniones maratónicas calificando.

 Nosotros no aprobamos los proyectos, calificamos. Calificamos que sean constitucionales con la ayuda de la Unidad Técnica Legislativa. Calificamos que no sean xenófobos, que no hablen contra la mujer, contra las etnias, que cumplan los requisitos. Calificamos a la comisión que nosotros creemos deba ir, nada más.

El trabajo se lo viene haciendo igual que bajo la presidencia de los dos pretéritos presidentes que tuvo  la Asamblea.

Después de todo ese movimiento convulso después de dos presidentes, lo que pasó con José Serrano, su salida, luego la presidencia de Cabezas, ¿usted nota una diferencia entre esos momentos y ahora, en cuanto a la aprobación de leyes y al trabajo legislativo? 

No. Es igual porque es un ente colegiado donde está un legislador por cada bloque legislativo, por lo menos los cuatro, más el presidente y los dos vicepresidentes. El trabajo es básicamente el mismo. Con el respeto absoluto, casi siempre lo hacemos por unanimidad, a veces no, pero respetamos la opinión del otro.

¿Cómo ve  el liderazgo del presidente Litardo?

Está haciendo un muy buen esfuerzo para dialogar. Ese es el sello que él ha implementado y eso es bueno.

Algunos de sus colegas lo han criticado porque dicen que todavía va muy lento, que todavía no muestra liderazgo. 

Yo pienso que con diálogo está abriendo la trocha que significa tratar tantos proyectos de ley y sobre todo tantas necesidades. Te doy cinco rápidas. El Código Democracia tiene que estar aprobado antes del 21 de noviembre de 2019 con las reformas importantes. Son tres reformas básicas.

Esta es una propuesta mía que solo se refiere a tres cosas: sistema de adjudicación de escaños porque el actual es injusto. Yo planteo que establezcamos un sistema que se llama proporcionalidad directa: si un partido político tiene 15% de los votos, tiene 15% de asambleístas; si tiene 30% de votos, tiene 30% de asambleístas o concejales o lo que se eligiese. El actual sistema D’Hont le da mucha prominencia a la primera fuerza en demérito de la segunda, que es la primera minoría.

El asambleísta hace ciertas pausas durante toda la entrevista y enfatiza en ciertos conceptos. Insiste, cada cierto tiempo, suavizando el tono de su voz, que anote lo que le parece que se debe recalcar. 

Creo que el sistema es tan equivocado, y ojalá lo puedas anotar, que en el periodo anterior, con el 53% de los votos en Azuay, Alianza País se llevó el 100% de asambleístas. Es decir, el 47% de los azuayos no tenía representación.

En mi provincia, Pichincha, cuando yo fui asambleísta nacional con el 42% de los votos, Alianza País tenían el 75% de asambleístas y con el 53% a nivel nacional tenían el 75% de asambleístas.

Por eso fue un método muy criticado.

Claro, es un método criticado. Segundo, las reformas. Es que debemos meternos en las reformas clave si no, no hay tiempo. Segundo, la eliminación de los famosos distritos porque le rompieron a Manabí en dos, a Guayas en cuatro y a Pichincha en cuatro. ¿Para qué? Conjuntamente con el sistema D’Hont hacían una bomba molotov para llevarse la mayor cantidad de escaños.

¿Pero por qué eliminar los distritos si es que la lógica, en su momento, era votar por quienes conocen la zona, viven allí?

Porque con ese sistema, por ejemplo en Pichincha, partírsela en cuatro, meterán cuatro diputados que cada distrito gana, dos en cada distrito.

Claro, sumado al método D´Hondt.

Por eso dije que unido al sistema D’Hont se convierte en una bomba molotov. En cambio, el sistema que yo propongo por proporcionalidad directa le da la medida a cada cual. Sol, hay una gran diferencia entre igualdad y equidad. La igualdad es darle 5-5 a cada uno, eso es igualdad. En política no debe haber igualdad si no equidad, darle a cada uno lo que corresponde. 

Lo tercero que hay que hacer es quitar dos palabritas de la ley.

Me explico. La ley dice que el funcionario que es candidato no podrá hacer actos de información masiva en medios de comunicación  durante la campaña, salvo que… Quítale el ‘salvo que’ porque con el famoso ‘salvo que’, todos curiosamente tienen que informar cosas importantísimas en época de campaña. 

Eso es mal uso de fondos públicos. Y cuarto, el ponerle más ojo a la proveniencia de los fondos de campaña. Hay otros cambios que habría que hacer, pero no alcanzamos. Para mí, esos 4 ó 3 serían los clave para el 21 de noviembre. ¿Por qué 21 de noviembre? 

Porque luego viene el  21 de diciembre, el gobierno luego manda el veto parcial y luego hasta que nosotros analizamos el veto llegamos al 21 de febrero, un año antes de las elecciones.

¿La idea es poder aplicar esto ya a las siguientes elecciones?

Esa es la idea, ahora, si no nos ponemos de acuerdo, no se hacen los cambios.

¿Cree que habrá acuerdos?

Yo pienso que sí. Pero un colega tuyo me decía ¿y si no se logra? No se lo hace, claro. La política es el arte de lo posible, hay que hacer lo que se puede. 

Sixto Durán Ballén me dijo un día: “Mijo, las decisiones fáciles están tomadas. Por lo tanto, a los presidentes, ¿qué se nos exige? Tomar decisiones difíciles”. Las fáciles están todas, nadie es tan tonto para no haber tomado ya las fáciles. Las fáciles son facilísimas. 

Hablemos del Código del Trabajo.

Ok, primero el Código del Trabajo. Ya es hora que en este país se debata con seriedad una reforma a un Código que data de 1938. Es decir, 81 años de vigencia de un código que no ha sido reformado si no pálidamente.

Los países circundantes al Ecuador ya han hecho reformas profundas que han implicado mayor generación del empleo productivo, el 92% del empleo genera el sector privado, son los que generan fuentes de trabajo, no el Estado. El Estado ya no tiene más, no se da abasto, no tiene recursos económicos. Vivimos en un Estado obeso que hay que disminuirlo. Segundo, miles de jóvenes se incorporan al mercado laboral todos los años ¿Quién les va a dar oportunidad a ellos?

Tercero, cierto es que hay algunos líderes sindicales  que dicen equivocadamente que queremos precarizar el trabajo. No. Porque ese discurso del siglo pasado que es el que a mí me molesta, por suerte el de muy pocos líderes sindicales, está enrumbado a que no cambie nada. 

La verdad del gatopardo: aquí cambia todo para que nada cambie, ya es hora de hablar directamente y con valentía, debatir el trabajo por horas. ¿Por qué no? Yo trabajé y estudié al mismo tiempo cuando inicié mi carrera de arquitecto, ¿por qué no? ¿Sabes las ventajas que les daríamos a los jóvenes con la posibilidad de trabajo por horas? Son tres y ojalá anotes. 

Uno: dinero para él y su familia o ella y su familia, para invitarle a su novio, su novia al cine y para ayudar en su hogar, son jóvenes. Dos: que es importantísima, dignidad. Y tres: la experiencia que le va a ser requerida años más tarde. Es increíble pero coja cualquier periódico: ‘Se necesita persona de 10 años de experiencia, máximo 30 años de edad’.

Para ello, tenemos que debatir con seriedad el trabajo por horas. 5 millones de ecuatorianos están o desempleados, o subempleados o vive en la informalidad. Algunos líderes sindicales dicen solamente son 350 mil, pero 5 millones no tienen afiliación a la seguridad social. Son cinco millones de la Población Económicamente Activa, 62% de ecuatorianos, con esta frase ojalá me pongas esto de titular, ya es hora de que nos preocupemos. No solamente de los derechos de los trabajadores sino los derechos de los no trabajadores, que son aquellos que no tienen oportunidades.

Pero uno de los argumentos en contra de esto es el riesgo de que pueda caer en la precarización de abusos.

¿Por qué? Si no vamos a cambiar nada.

Le pregunto justamente si es que puede suceder algo así, que trabajas dos horas y en realidad estás trabajando más y no vas a contratar a la persona ya por las ocho sino solamente para las dos y te evitas las contrataciones con afiliación al IESS y demás.

Entiendo la preocupación. Lo que nosotros planteamos es que cualquier modalidad incorpore siempre como condición sine qua non el derecho a vacaciones, a décimo tercero, décimo cuarto y todos los beneficios de ley, todos, y cuando digo todos es todos.

¿Afiliación y demás?

Todo, afiliación, todo, todo…

¿De forma proporcional? 

Proporcional, por supuesto todo. Sin cambiar los derechos, ni topar los derechos que tienen los que ya tienen empleo. No queremos precarizar nada. Es un discurso del siglo pasado eso de que queremos precarizar. No señor, lo que queremos es establecer derechos a los que no tienen empleo

Y, segundo, y esto les va a molestar a algunos, pero lo voy a decir: de lo que se trata es de facilitar a que los empresarios, los emprendedores contraten más gente. De eso se trata pues. 

Hay que darle facilidades al emprendedor porque algunos tienen el deporte por suerte, practicado por muy pocos, de ponerle trabas al emprendedor, al que pone capital, al que pone la iniciativa, al que pone la inventiva, al que tiene buenas ideas. 

Mira, en otros países, en Estados Unidos y en algunos países de Europa, cuando un nuevo emprendimiento recién se inicia se tapa un ojo el Tío Sam, se tapa un ojo, un año le deja prosperar. Cuando ya está caminando ese negocio y ya tiene utilidades, el tío Sam le dice: “señor, a pagar impuestos”. Pero aquí, bueno el SRI ha mejorado muchísimo, eso tengo que decirlo paladinamente y Marisol Andrade está haciendo un muy buen trabajo, pero aquí el emprendedor todavía no empieza y ya está perdiendo porque tiene que pagar impuestos, los famosos permisos sanitarios, bomberos, de todo.

El asambleísta Donoso se mantiene en CREO

“Debo haber cometido errores, sin duda, pero no los identifico”. Fotografía de Diego Ayala León para GK.

Incluso hay toda esta tramitología.

Exacto, la tramitología y en otras palabras ese emprendedor todavía no ha visto un dólar y ya está perdiendo. El 88% de nuestros emprendimientos fracasan. Solamente un 12% prosperan. Dejemos que ese 12% prospere. Si en torno a las oficinas tuyas de GK, no hubiese una farmacia, sino dos, habría el doble de oferta de trabajo. Si en vez de 2 ferreterías en tu barrio, habría 4  ferreterías, habría más ofertas de trabajo. Lo que debemos es generarle facilidades al emprendedor para que contrate más gente y que tenga una actividad, por supuesto, absolutamente legítima.

A mí me molestan aquellos que hablan en contra de los que tienen utilidad. Este país y ojalá anotes esto, ojalá me saques esto, el país debe convertirse en un país de negocios.

No se preocupe, todo lo que me dice va a salir.

Repito, el Ecuador debe ser un país de negocios no de negociados. Un país de oportunidades no de oportunistas.

Usted menciona en el Código del Trabajo el tema del trabajo por horas y ¿qué más se propone, cuáles son los puntos principales?

Hay varios temas que se están debatiendo. Yo estoy todavía a la espera de que el gobierno mande el proyecto de ley ahí podré hacer un pronunciamiento mayor. Por lo pronto, el trabajo por horas y las disquisición que puede hacer el trabajador para establecer el número de horas por día, pero completando las cuarenta.

Hay las famosas estacionalidades, en época de Navidad se necesita más manos para vender que en época de no navidad y por supuesto, los días próximos al 24 de diciembre se necesita trabajar mucho más de 8 horas, pero hay días que se necesita menos. Por lo tanto, es discrecionalidad debe ser manejada con mucha corrección, pero debe haber esa posibilidad en las empresas.

Segundo, en época de entrada a colegios, ahorita en la Sierra, agosto y septiembre se necesitan más manos y en marzo, abril en la Costa se necesitan más manos. Cuando es el día del amor no solamente hay que preocuparse del regalo de la novia, hay que preocuparse en que se necesitan más manos para vender flores y exportarlas a Estados Unidos y a Europa. En época de día de la madre también, sobre todo a Rusia, y te lo digo por mi experiencia como emprendedor, lo he sido toda mi vida, esas estaciones sería mucho más factibles de ser manejadas –respetando siempre los derechos de los trabajadores– si existiese una cierta flexibilidad.

Lo que pasa es que el término flexibilidad les molesta a algunos líderes sindicales, pero si quieres ponerle pones, si no, no. Lo importante es que esa actitud podría generar más fuentes de empleo. Señores, preocupémonos de los que no tienen trabajo.

¿Cuál es el proyecto  que usted quiere sacar sí o sí hasta terminar su periodo?

Voy a presentar como ponente, siendo de oposición, el proyecto de reforma a la Ley MineraHace 3 años me negaron un proyecto, me archivaron un proyecto sin debatir. Lo volví a presentar en mayo del año pasado y hoy se va a debatir en forma seria. 

El segundo inciso del artículo 29 dice que las empresas extranjeras mineras, por solo serlas no deben pasar por proceso licitatorio, una barbaridad. Y en el artículo 40, en el inciso último, dice que las empresas estatales no tienen que pasar por procesos licitatorios. Léase PDVSA.

¿Estatales de cualquier país?

Estatales y extranjeras no tienen que pasar en detrimento de las empresas nacionales y de las empresas privadas. Eso es da pábulo a una corrupción total. Es decir, a dedo puedo entregar a PDVSA o a empresas extranjeras por solo serlas o empresas estatales por solo serlas y ¿qué pasa con las privadas?, ¿Qué pasa con las nacionales? 

Ahora bien, si esta ley es aprobada, Dios mediante, podrá ser replicado en todas las áreas estratégicas ¿Para qué? Para luchar contra la corrupción. Ese proyecto de ley, entre otros quiero que se apruebe.

Segundo, el seguimiento a los capitales que desaparecieron de este país porque en este país hay un verdadero carnaval, un festival de testaferrismo. Toda la plata que estos malandros se llevaron está, o nos imaginamos está, a nombre de terceros, a nombre de testaferros. ¿Dónde? No sabemos si en el Ecuador o fuera del país. Ese testaferrismo tiene que ser desmantelado con una ley de seguimiento a capitales.

No es iniciativa mía, pero la apoyé. La iniciativa es de Elizabeth Cabezas y yo la apoyé porque es verdad. Hay que seguir la línea del dinero. 

¿Y hay cómo hacerlo?

Claro que hay cómo, hay que llamarles a los pilotos de los aviones que a dónde fueron y a quién entregaron las maletas.

¿Esas son las dos propuestas principales?

Sí. Tal vez hay un tercero que es la Ley de Emprendimiento que no es iniciativa mía, pero que la estoy apoyando. Hay un cuarto tema que sí es iniciativa mía que es la participación mayoritaria de los empresarios y las cámaras en el directorio del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), porque es una entidad que no es del Estado, es de los afiliados, de los pensionistas y de los jubilados con la participación de los emprendedores. Ahí tiene que estar trabajadores, emprendedores y colateralmente el Estado, pero la pregunta es ¿por qué el delegado del gobierno tiene que ser el presidente del directorio? ¿A cuenta de qué? ¿Por qué? Acaso es el Estado dueño del IESS. No, señor, los dueños son los trabajadores y los emprendedores.

¿Y quién debe ser el presidente?

Entre ellos que se pongan de acuerdo.

¿Mediante una votación?

Sí, claro. Libre, democrática.

Usted ya lleva dos periodos en la Asamblea, ¿qué errores ha cometido?

No sé. Es que no sé. He asistido a todas las sesiones, he escuchado siempre a los al frente, he sido propositivo, he presentado muchos proyectos de ley.

Donoso hace una pausa. Ríe. Enumera sus aciertos, vuelve a hacer otra pausa. Entrecierra los ojos. Duda. 

Tal vez ser muy tolerante. Es un error que no es mío sino, yo diría, de casi todos. El ser muy tolerante con los cambios del orden del día, eso licua el trabajo de la Asamblea.

Como anécdota: el día que premiaremos a la selección ecuatoriana de fútbol Sub 20 que quedó tercera en un mundial, los muchachos tuvieron que esperar once cambios del orden del día para ser recibidos. A mí me pareció un acto realmente deplorable.

Creo que si algún error he cometido es no haber luchado. Ahora caigo en cuenta, de estos años, de evitar tanto cambio del orden del día, que en el 90% de los casos, no es más que para tener el relumbrón frente a las pantallas de televisión y de las primeras planas de los periódicos.

Ese es como el error que usted identifica, ¿errores políticos no ha cometido?

No porque yo he aprobado todo lo que he creído. Debo haber cometido errores, sin duda, pero no los identifico, ya que lo que he apoyado lo he hecho a conciencia.

Cierto es que mi padre me solía enseñar que no existen errores involuntarios.

¿Sino?

Todo error es involuntario porque cuando un error no es involuntario, no es error sino hecho de mala fe. Entonces, yo, voluntariamente no he hecho daño a nadie, fíjate que soy vicepresidente y camino libremente a pie, a mi casa, a mi oficina. No tengo enemigos políticos, he respetado a todos por igual, por suerte todos me respetan. Entonces ese error, no se cuál…

María Sol Borja
Periodista. Ha publicado en New York Times y Washington Post. Fue parte del equipo finalista en los premios Gabo 2019 por Frontera Cautiva. Tiene experiencia en televisión y prensa escrita. Máster en Comunicación Política e Imagen (UPSA, España) y en Periodismo (UDLA, Ecuador). Es editora asociada y editora política en GK.