El 11 de abril de 2019, miembros de la Policía Metropolitana londinense arrestaron Assange en la embajada de Ecuador en Londres. El hecho ocurrió después de que el embajador de Ecuador en Reino Unido notificara la decisión de dar por terminado el asilo diplomático.  Assange fue arrestado, inicialmente, por haber roto las condiciones de su libertad bajo fianza en 2012, cuando se asiló en la embajada ecuatoriana. Por ese cargo, fue ya condenado en el Reino Unido el 11 de abril de 2019. El juez que lo juzgó dijo que Assange mostraba el “comportamiento de un narcisista que no puede ir más allá de su propio interés”. Assange podría ser sentenciado a hasta un año de prisión.

Horas después, el Departamento de Estado de los Estados Unidos confirmó que había pedido la extradición de Assange. El gobierno estadounidense lo acusa de haber conspirado con el ex analista militar Chelsea Manning para descargar bases de datos clasificadas, en una de las “mayores exposiciones de información clasificada de la historia de los Estados Unidos ”, según el Departamento de Estado.

El 29 de enero de 2019, los abogados de Julian Assange solicitaron medidas cautelares por  la existencia de un riesgo potencial. En el pedido se solicitó a Ecuador garantice la privacidad de Assange de intromisiones ilegítimas como y atentados contra su honor, en concreto de espionaje dentro de la misión diplomática contra él y sus abogados. Las medidas fueron revocadas por la CIDH porque no cumplía con los requisitos de gravedad y daño irreparable. Según el artículo 25 del Reglamento de la CIDH, las medidas cautelares proceden en “situaciones de gravedad y urgencia que presenten un riesgo de daño irreparable a las personas”.