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El indie debe morir en 2016. El género ya dio todo lo que tenía que dar a la música y mantenerlo vivo solo le haría daño. El medio ha empezado a saturarse de sus propuestas y ahora empieza a sonar genérico. La reflexión de un amigo, en una sábado soleado de fin de verano en Quito, me llevó a crear esta lista con los mejores discos que escuché el año que acaba de terminar y que son los responsables de aniquilar, al menos un poco, al indie. Pueden escuchar a mis preferidos de 2015 [esta no es una lista de lo mejor del año, es mi lista] mientras leen. 

 

Kendrick Lamar, To Pimp a Butterfly

Interscope Records, 2015 

Este disco es una catedral construido sobre las geniales líricas que juntas representan todo un manifiesto de muchas de las cosas que ocurren en los Estados Unidos: su sociedad y el racismo, sus miedos, inseguridades, historias personales difíciles  (como  lo  demuestran  los  temas u y I).  Lamar  deja  todo  su  corazón y entrañas  en  un  álbum  donde  la  música  es  extraordinaria,  sus  ritmos  llevan  al escucha por una montaña rusa donde un prodigioso rapeo, el jazz y el rythm n’ blues encantan. Este disco dio mucho de qué hablar a lo largo del año por su contenido social y político y por su calidad musical, en donde no se puede separar la trayectoria de Lamar  y su  contexto —la ciudad de Compton en Los Ángeles—, que se extrapolan a la situación de un país y un artista. Es uno de los mejores discos de 2015 y probablemente de la historia del género, que de seguro interesará incluso a quienes no le han dado un chance al hip hop y al rap. 

 

Kamasi Washington, The Epic

Brainfeeder

El relativamente desconocido Kamasi Washington entregó durante el 2015 un disco muy importante para el jazz. El disco —dividido en tres partes con casi tres horas de duración— es impresionante de principio a fin, no como esos que no logran mantener el mismo nivel en todas sus canciones. El trabajo se sustenta solo: con mucho dinamismo y variedad en los temas que Washington presenta mezcla algunos estilos de jazz, canciones propias y uno que otro standard. Esa variedad hace que The Epic sea una maravilla que de seguro los amantes del jazz escucharán de un tirón (y varias veces), y que los no tan iniciados en un género complejo y no siempre muy amigable también disfrutarán. Creo que este trabajo será de lo mejor de la década y se convertirá en un clásico de uno de los géneros más complejos y difíciles de la música.

 

Tame Impala, Currents

Interscope

Cuando escuché el anterior disco de Tame Impala, Lonerism (2012), no entendí mucho el revuelo que causó y el éxito que tuvo en el círculo melómano. Cuando vi que Kevin Parker, líder de esta banda, había lanzado su nuevo trabajo titulado Currents, me dio curiosidad. Lo escuché y me enganché inmediatamente. Es un disco genial que rescata algo que siempre agradezco encontrar: constante reinvención y búsqueda de sonidos nuevos. Tame Impala muta sensiblemente el sonido de sus anteriores trabajos, alejándose del sonido indie para acercarse al synth pop y al disco. Casi nos hacen olvidar la naturaleza introspectiva y fuerte de sus letras que hablan de cambios y rupturas.

 

Camila Moreno, Mala Madre

Charco

Una sugerencia de un servicio de streaming me lanzó el tema Tu Mamá te Mató que me enganchó enseguida. Mala Madre es un gran disco con una constante melancolía que se rodea de sonidos muy atmosféricos con algunos guiños de la música de Radiohead. Da la impresión que Moreno tiene la urgencia de cantarnos sus canciones, y aunque suene contradictorio su dinámica administra inteligentemente el progreso de un trabajo lleno de calidad. Sus letras, a excepción de la melcochosa Sin Mí, son muy inteligentes y trabajadas. Escúchenlo tranquilos, que no hallarán en él arengas anticolonialistas.

 

Wilco, Star wars

dBpm

La banda Wilco es una de las más sagaces que conozco. Con cada disco que sacan, se sacuden de encima cualquier etiqueta de género musical que la crítica quiera imponerles. Star Wars, que puede engañar con una de las portadas más feas que he visto en mi vida —un gato blanco y tres rosas pintadas con óleo, de una manera muy simple—, incluye música que demuestra todo lo contrario. En esta ocasión Wilco ha creado el disco que parece el resultado de un encuentro entre la Velvet Underground y Los Beatles. Star Wars es divertido, inteligente y tiene la dosis precisa de sonido indie, rock y folk en partes iguales que hacen que uno se dé cuenta que es corto (un poco más de treinta minutos), pero suficiente para querer darle repeat. No se pierdan este gran trabajo, en el cual los mejores temas son More, Random Name Generator, PIckled Ginger y You Satellite.

 

Sufjan Stevens, Carrie and Lowell

Asthmatic Kitty

Escuchar este trabajo de folk produce una mezcla de  tristeza y melancolía muy fuertes que sólo se apaciguan con la música que conforta y acompaña la catarsis del autor. Stevens nos cuenta sobre su vida, su madre ausente y su proceso para  sobreponerse  y  seguir.  El  resultado: una  obra maestra  que  revela a un hombre que ha logrado  estar  en paz  consigo  mismo  y con  su  historia,  y  en  el camino, nos regala un álbum delicadamente compuesto en donde las letras llenas de historias dolorosas han sido puestas en perspectiva para evitar así caer en el cliché emo. La música es dulce, mínima y acogedora, casi difícil de asociarla con las  historias duras  a  las que  acompañan.  Espero  de  corazón  que  este  monumental disco de Stevens no haya drenado todo su talento y genio para componer música y letras tan definitivas y completas. Destacan Death with Dignity, Should Have Known Better,Fourth of July y John My Beloved.

 

Legs, Altitud

Independiente

Financiado colectivamente mediante una exitosa campaña de Kickstarter, nos  traen  su  primer  larga  duración  grabado  a  mediados de 2015 pasado en Quito. Altitud mantiene la elevada vara de calidad, originalidad y groove que su EP antecesor. La música de LEGS es muy energética, moderna y pegajosa gracias a su capacidad para escribir ingeniosas melodías, las cuales sumadas a la peculiar y cuidada voz de su vocalista Tito Ramsey, generan canciones que inyectan el ritmo del disco, el pop y el funk directo a la vena. El disco arranca con temas bailables y energéticos  como  el  primer  sencillo Top of the World para volverse más introspectivo a medida que avanza con temas como East River Dance y Let’ em Go, donde incluso encontraremos unos guiños al math rock en el tema que cierra al disco You Are.   

 

Christian Scott, Strech Music

Ropeadope

Luego de todo lo que dejó Miles Davis,  uno puede pensar que pasará mucho tiempo hasta que alguien más llegue a la escena del jazz con sonidos innovadores. Sin embargo, Christian Scott desafía estas predicciones desde hace algún rato, y nos entrega Strech Music, al que describe como un intento de “estirar” al jazz tal como lo conocemos, para que en él puedan caber otros ritmos y melodías. Este disco ha sido un descubrimiento maravilloso, un experimento exitosísimo. Escucharlo es divertido. Sin duda logrará enganchar a oídos expertos y novatos con un sonido amigable, cosa que en este género con la reputación de complicado, se aprecia. A los escépticos y curiosos, recomiendo en especial los temas West of the West (que nos recuerda a Miles Davis), The Corner y The Horizon.

 

Hasta la Raíz, Natalia Lafourcade 

RCA 

Siempre  da  gusto  reencontrarse  con  los  ya  conocidos  arreglos  de  vientos  que acompañan la dulce voz de Lafourcade.  Su permanente inquietud la ha llevado a producir discos de mucha calidad e ingenio a lo largo de su carrera. Este talento suyo para la música se reafirma en este disco que transita por el pop y el folk con un gusto impecable, letras bien trabajadas y arreglos de excelente calidad. Las canciones pasean por muchos géneros, todos esos matices y estilos de música hacen que escucharlo sea entretenidísimo. Todo esto, configura un pop de gran calidad y originalidad, en donde hay una onda  setentera  como  de  banda sonora  de  película vintage con imágenes sobreexpuestas. No se pierdan este gran disco que trae variedad y calidad en la voz de la mano de una de las artistas más talentosas que existen en la escena actual. Destacan las canciones No Más Llorar, Hasta la Raíz, Mi Lugar Favorito, Nunca es Suficiente y Te Quiero Ver.  

 

Bajada

Nueve discos que demuestran que en la música casi no hay espacio para el indie

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