crudo_ecuador_la_pagina_que_nunca_debio_ser_famosa.jpg

Una cuenta anónima de Twitter (@ElPatioriotaEc) me acusó de conocer la identidad del propietario de la cuenta @CrudoEcuador, a la que el presidente Correa ha acusado durante semanas de ser parte de una conspiración opositora. Ciertos militantes del oficialismo (incluso algunos funcionarios del gobierno) han buscado con insistencia –casi una obsesión– saber quién es Crudo. Y sí, yo lo sé. Y –a pesar de lo que piensen los partidarios del gobierno– es un dato que muchos conocen, y que –además– no reviste ninguna importancia.

.@GkillCitycom , oiga @ecuamatt mejor cuente cuando @CrudoEcuador trabajaba para Ud? Y también xq dice que era «brillante» ? JAJAJA

— El Patriota (@elpatriotaec) febrero 14, 2015

Como un freelance que trabaja en medios digitales, @CrudoEcuador nunca tuvo motivos para esconder su identidad. Sus actividades no podrían ser consideradas subversivas. Distribuidor de contenidos chistosos con tendencias hacia lo infantil, como cualquier otro profesional de redes sociales, buscaba interactividad (engagement) para su fanpage. Crudo encontró en la burla a los poderosos un contenido de nicho, que pega con su audiencia. Sin ser un animal político, laboró casi en anonimato, posteando fotos, videos y textos que se enfocaron en todos los actores políticos, hasta encontrarse en el punto de mira del señor Presidente de la República.

Casi un mes después de su mención original en el programa sabatino del Presidente –el Enlace Ciudadano–, algunos funcionarios del gobierno han adivinado quién es @CrudoEcuador sin generar mucho interés. Tal vez su identidad real, su nombre, número de cédula, es lo menos interesante de este autor de memes y chistes. Más interesante aún es cómo una persona dueña de cuentas en redes sociales que fueron hasta hace poco irrelevantes, se ha convertido en un poderoso protagonista de la política ecuatoriana. Se ha transformado en héroe y mártir de una oposición desesperada de encontrar una voz después de ocho años de vagabundear en los márgenes de la política ecuatoriana. Eso lo ha llevado a ser blanco de un oficialismo que lo cataloga como un cobarde que usa las redes sociales anónimamente para insultar, difamar, lanzando solo improperios, y nunca lanzar propuestas.

¿Quién es @CrudoEcuador? @CrudoEcuador es el producto del cambio del panorama comunicativo nacional y mundial debido a la democratización del acceso a los medios de comunicación. Su fama es producto directo de las acciones que ha tomado el gobierno de Rafael Correa para tratar de controlar –y adaptarse a– ese cambio.  

El Levantamiento de @CrudoEcuador

PUBLICIDAD

Crudo Ecuador es un hijo de la Ley de Comunicación. Según el joven internauta que abrió la página en Facebook hace dos años, lo hizo como reacción a la decisión de los medios de comunicación de quitar los espacios de comentarios de sus sitios: la flamante Ley Orgánica de Comunicación los volvió legalmente responsables por los que en esos espacios se dijera. Encontró en Facebook y Twitter un lugar donde podía publicar lo que le daba la gana e interactuar con quienquiera, sin preocuparse de ninguna censura. No fue activista político, y ha admitido en varios medios que se define como una persona de centroizquierda, que votó por el Presidente. No es un extremista de la libertad de expresión: admite que es un derecho que debe tener límites. “yo no tengo Xbox, sino una fanpage jeje, cuando estoy aburrido o tratando de distraerme en la web en lugar de ponerme a ver otros sitios, reviso mi página, contesto mensajes, y me gusta meterme a opinar y responder comentarios de los usuarios.” Su protagonismo político –dice– es accidental.

A pesar de ser un pasatiempo, el autor de @CrudoEcuador se volvió famoso el 17 de enero de 2015, cuando el presidente Correa mencionó a su cuenta, refiriéndose en un inicio a “Cruel Ecuador,”  como ejemplo de una campaña financiada por la oposición para difamar y malinformar a la ciudadanía en las redes. El Presidente convocó a sus seguidores a defender su mandato, respondiendo en las redes a cuentas como @CrudoEcuador.

Aunque el objetivo del Presidente era contrarrestar la influencia del joven, su intervención tuvo el impacto contrario. Desde que fue mencionado por Rafael Correa, su cuenta en Twitter subió de 7.300 seguidores a 41.000, un incremento de casi el 600%. En Facebook subió de 270.000 likes a 380,000. Para poner esos números en contexto, en los meses anteriores a su mención en la sabatina, Crudo recibía un promedio de 10.000 likes al mes: treinta días después, recibía 110.000. Si el objetivo del Presidente fue intimidar al joven para asegurar su silencio, terminó regalándole una plataforma cada vez más grande. Cuándo @CrudoEcuador fue mencionado por John Oliver en su programa de Last Week Tonight, @CrudoEcuador llevó a la oposición ecuatoriana a un nuevo nivel de martirio: un programa de comedia internacional criticando lo que consideran un abuso perpétuo del Presidente hacia los que discrepan con él. Un ejercicio de relaciónes públicas creado con el fin de defender la imagen del Presidente terminó retratándolo  como un bully que usa su poder mediático para atacar a jóvenes sin agenda, a los que los demás habíamos ignorado por mucho tiempo. Sin jamás pretenderlo, un cuenta anónima de Internet se elevó al estado de contradictor político porque la intolerancia del Presidente (y sí, la vulgar y reiterada incapacidad de la oposición) lo puso ahí.

Durante un tiempo, representantes del gobierno reconocían que desconocían quién era @CrudoEcuador, pero insistían que era pagado por partidos políticos como CREO. Hasta hoy, no se ha presentado evidencia alguna para respaldar tal alegación. @CrudoEcuador insiste que la única vez que le pagaron por hacer actividades políticas en las redes fue para un candidato de Alianza País (35), pero es un dato que no he podido confirmar. Lo que sí es cierto es que su presencia en las redes ha consumido al oficialismo y sus simpatizantes: Desde el 1 de Enero la cuenta de @ElPatriotaEc, por ejemplo, ha mencionado a @CrudoEcuador 437 veces, un promedio de 10 veces al día.

Lo que ha complicado al oficialismo en sus intentos de desacreditar al autor de @CrudoEcuador es el anonimato que ofrecen los medios digitales como Facebook y Twitter. Según el Presidente, los opositores lo usan porque son cobardes, y no tienen la hombría para pararse a criticar de frente. El problema con ese argumento es que –convenientemente– ignora el labor de muchas cuentas anónimas, incluyendo la mencionada cuenta de @ElPatriotaEc, que defienden la gestión del Presidente. Además, la interpretación que Rafael Correa hace del anonimato lo pone en desacuerdo con el primer rebelde internauta del continente, el subcomandante Marcos, vocero del movimiento democrático, indigenista y anti-imperialista mexicano, los Zapatistas.

En enero de 1994, cuando el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) tomó San Cristóbal de las Casas del estado sureño Chiapas, una figura mestiza –una mezcla entre Che Guevara y Don Quijote– habló en nombre de los rebeldes indígenas. Dio dos razones por ocultar su identidad detrás de una pasamontañas: primero, insistió en que la máscara le protege del culto de personalidad que suele corromper a los protagonistas políticos de América Latina. Segundo, sustraer de su pasado personal de la conversación, le daba mejor control sobre las narrativas que iban a difundir el gobierno y los medios de comunicación oficialistas: mientras ellos querrían que la conversación gire hacia quién es, el subcomandante Marcos prefería enfocar el debate en los temas que motivaban su alzamiento.

A pesar de que la penetración de internet en México en 1994 era mínima, el subcomandante Marcos y los autores que documentaron el levantamiento indigenista de Chiapas afirman que Internet fue la herramienta más importante para prevenir una matanza de los rebeldes a las manos del gobierno. Por ser un medio no controlado por un poder central nacional, Internet permitía que los Zapatistas hablen por sí mismo, en lugar de tener su mensaje interpretado y presentado por medios de comunicación que tengan agendas políticas que puedan disminuir su capacidad de reportar la verdad. Es que el presidente Correa tiene razón cuando repite que “desde que se inventó la imprenta, la libertad de prensa es la voluntad del dueño de la imprenta,”. Los Zapatistas aprovecharon de la falta de filtros en Internet para promulgar un mensaje que no convenía al oficialismo mexicano de esa época, cambiando por completo el rumbo de la política de México durante la siguiente década.

Por supuesto, @CrudoEcuador no es el subcomandante Marcos. No podemos comparar su actividad en redes con la lucha de los zapatistas en Chiapas. Lo único que tienen en común es el uso de un medio digital para incomodar a los que controlan el poder mediático convencional. A diferencia de los zapatistas, el adversario de @CrudoEcuador entiende muy bien cómo funciona ese medio: durante años Rafael Correa ha sido uno de los líderes mundiales que más responde a sus seguidores, y la presencia de sus ministros en las redes y la inversión en pauta demuestra la importancia que da el oficialismo a medios no controlados por personas con agendas políticas prestablecidas. Si el gobierno mexicano no entendió el poder del Internet en 1994, el gobierno ecuatoriano en 2015 lo entiende mejor que la mayoría de sus pares del mundo.

No obstante, el gobierno sobrevaloró su influencia en las redes y subestimó la reacción que podría generar el ejercicio de esa influencia cuando intentaron silenciar a adversarios que hace un mes tenían un alcance mínimo. Rafael Correa ha gobernado durante ocho años con niveles de apoyo sin precedente gracias a su habilidad comunicativa, pero por primera vez vimos un tropiezo que puso al Ecuador en la mira de los medios internacionales y generó una narrativa negativa sobre el estado del país. En el proceso el gobierno convirtió a @CrudoEcuador en una figura opositora que –a pesar de ser anónima–, podría influir en el debate,  y generar discusión hasta en los medios tradicionales. Es un reflejo del pobre estado de la oposición oficial del Ecuador: su figura más influyente es un dibujo animado pelirrojo creado por diversión por un community manager aburrido.

No importa quién es @CrudoEcuador. Mucho más relevante que quién es, es preguntarnos cómo llegó a ejercer tanto protagonismo.  ¿Por qué el gobierno decide seguir respondiéndole? Si el gobierno opta por usar a @CrudoEcuador como excusa para intentar regular a las redes sociales, vamos a ver que el argumento de que el gobierno reprime la libertad de expresión de sus contradictores cobrará más fuerza, dentro y fuera del país. Si el gobierno opta por cambiar de rumbo en su estrategia de comunicación, capaz le pueden devolver a @CrudoEcuador al anonimato, el lugar donde quiso estar desde un principio.

Bajada

(y, en realidad, no importa)