Quito no siempre sabe dejar ir
"En las veredas de Quito aparecen objetos que parecen no pertenecer a ningún lugar: sillones empapados por la lluvia, retretes cansados de tanta cagada, televisores que ya no encienden."
Cruce de rieles
"Aunque el tren ya no rueda sobre la línea férrea, aún perturban el sueño de sus durmientes el paso de cientos de personas"
Cómo se escribe Quito en piedra, hierro y bronce
"De cóndores y ciclistas, de guerreros y bañistas: la ciudad se piensa en formas."

El pasaje Amador, curioso artefacto urbano
"Quizá en uno de sus pisos que se enroscan sobre su propio eje podríamos encontrar a nuestros abuelos, caminando no como fantasmas, sino tan vivos y jóvenes y bellos como fuero"
Llamar al pasado
Alzar el auricular y encontrar que aún dan tono, que si se mete una moneda en otro, se puede marcar, es un regalito inesperado, una amable sorpresa.
Irse a volver
"Quizá las estaciones, en realidad, no sean sitios de encuentro, sino de fractura"
Una espera es un abrazo
"Dos de ellas prenden un sahumerio, como invocando la protección que el Estado les niega, como queriendo purificar un país aún desigual, aún violento, aún machista."
Quito, escalera al cielo
La estructura esencial de esta ciudad es una escalinata que lleva al paraíso. No es de extrañarse, entonces, que la capital esté llena de miles de otras gradas.
Esos puestitos del Centro
Se conocen como "cajoneras" y han estado en el Centro Histórico de Quito por siglos
Un hombre no recuerda su edad, pero no olvida dar de comer a las palomas
Pasando un día, Mario Alonso, un jardinero desempleado, alimenta a las palomas de la Plaza del Teatro.
Los perros son mejores que los políticos
Cientos de personas fueron a votar con sus mascotas el 9 de febrero. Este ensayo fotográfico retrata sus rostros (y a veces salen unos humanos).
Retrato de un hombre tomando sol
La quietud de un momento de descanso anónimo.














