Llevarnos a Quito en funda
"Son tan populares que las llevamos hasta en la punta de la lengua."
Bajar la lanfor
"Muchos —seguro que no todos— añoran ese momento de salir a casa y, como Eleanor Rigby, sacarse la cara que guardan en un frasco cerca de la puerta, aunque “volver” tampoco signifique necesariamente descansar. "
La reina, la diva, la potra, la salchipapota
" Todos sabemos en el fondo de nuestro atriglicerado corazón que la ganadora es siempre la de un dólar."
No sabemos qué querrá decirnos el viento de Quito y será mejor no averiguarlo
No parece silbar, sino invocar espíritus con guturales conjuros"
Quito es un cadáver exquisito
"Palabras sueltas que el viento no logra llevarse, a pesar de que no deje de soplar y soplar, como si esto fuese una fábula de Esopo, retratan a Quito por lo que dicen y por cómo aparecen."
Los brotes del cholán y lo que fuiste
"El cholán, como el pasillo, lleva inscrita en su genética su identidad ecuatoriana, andina y quiteña."
Fiebre amarilla, peste de verano
" Los poetas han vivido obsesionados con el divino cutis celeste que nos cubre cada día, pero ninguno le ha dedicado medio verso —ni siquiera a modo de panegírico— al follaje que se chupa, retuerce y quiebra bajo ese mismo cielo".
Comerse una mandarina es como pedir un deseo
"Si uno saliera a las calles quiteñas a cazar mandarinas como quien cazaba pokemones, no tardaría en llenar quintales enteros"
Deprimida y elevada
"Un Quito que quiere caminar y respirar con seguridad y aceptarse como una ciudad atrapada entre montañas que evoluciona sin dejar a nadie debajo del paso elevado."
Las flores blancas de una estación imposible
"El verano quiteño no está en el calendario sino en la mirada y en el pecho."

