Nadie sabe lo que puede un cuerpo
Cuando Jean Pierre Rosero tenía 27 años, su familia contrató a unos matones para que lo secuestraran y lo sometieran a un tratamiento de conversión de la homosexualidad. Estuvo cautivo, y luego fue liberado. Después fue amenazado y se exilió en Argentina. Cristian Alarcón, también sobreviviente de las terapias de conversión, escribe su historia.

