Es ese momento en que empieza a sonar la palabra renuncia para dar paso a la llegada de candidatos para las próximas elecciones de febrero de 2023. Y, con mayor precisión, entre los asambleístas de Unión por la Esperanza (UNES) y del Partido Social Cristiano (PSC), quienes encabezan la lista de legisladores que dejarán su curul para intentar un puesto en alcaldías y prefecturas.

Uno de los primeros nombres que sonó fue el del asambleísta Carlos Falquez Batallas, un político con más de 40 años de experiencia —en 1979 ganó por primera vez, fue diputado por la provincia de El Oro con el entonces partido Concentración de Fuerzas Populares (CFP), con el que Jaime Roldós Aguilera llegó a la Presidencia. El pasado 13 de mayo, en un mitin político, Falquez anunció su candidatura a la Alcaldía de Machala por el PSC, movimiento del que es uno de sus rostros más reconocibles. 

Para Falquez este no es un cargo nuevo. Ya fue alcalde de Machala desde 2005 hasta 2014. Intentó serlo por una tercera vez consecutiva, pero su candidatura fue descalificada por el CNE por conflictos con una frecuencia radial que Falquez llegó a tener. En esa elección fue reemplazado por su hijo, Carlos Falquez Aguilar, quien ganó y se convirtió en alcalde de Machala. Anteriormente, Falquez Batallas se desempeñó como prefecto de El Oro, entre 1992 y 1996. 

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Entre 2017 y 2018 fue asambleísta por El Oro, pero renunció para ser candidato a la prefectura de El Oro en 2019; sin embargo, perdió en esa campaña.

La asambleísta Soledad Diab también va a renunciar

La información quedó clara el pasado 11 de julio, cuando Pablo Muentes, el suplente de Soledad Diab en la Asamblea Nacional, aseguró que sería oficializado como titular porque Diab renunciaría para ser candidata a concejal de Guayaquil.

Diab tiene también un historial político que va de la mano con el Partido Social Cristiano. Pero no solo eso. En 1996, durante la presidencia de Abdalá Bucaram fue subsecretaria de Turismo. Además, en 2004 fue elegida como consejera provincial del Guayas y en 2007 obtuvo un puesto en el Congreso Nacional como diputada por el PSC.

En este puesto no duró mucho pues fue parte de los más de 50 diputados que fueron destituidos por el entonces Tribunal Supremo Electoral, acusados de no dar paso a la consulta popular para una nueva constituyente. Ellos fueron reemplazados por los recordados “diputados de los manteles”, hasta que fueron cesados por la Constituyente de Montecristi.

El 14 de mayo de 2021 se posesionó como asambleísta por el distrito 3 de la provincia del Guayas, cargo del que renunciará para ser candidata.

En octubre de 2021, la asambleísta fue motivo de escrutinio porque se hizo público que tenía un carné que aseguraba que ella tenía 34% de discapacidad, que le permitía acceder a un porcentaje de exoneración en el pago de tributos por un 60% en procesos de importaciòn, de acuerdo al Servicio Nacional de Aduana del Ecuador (Senae).

Soledad Diab por carné de discapacidad

Soledad Diab en sesión de la Comisión de Fiscalización. Fotografía de la cuenta de Twitter de la Comisión de Fiscalización de la Asamblea Nacional.

La legisladora confirmó a GK, en octubre pasado, que tiene el carné de discapacidad desde 2018 por “una hernia femoral e inguinal derecha” por la cual tuvo que ser operada en septiembre de 2014. Diab además envió una foto de su carné a GK. En él consta que la asambleísta tiene un discapacidad física del 34%. El grado de discapacidad, dice el documento, es “moderado”. También se habló de que ella padecía de astigmatismo.

El médico internista Pablo Castellanos, consultado por GK, dijo que ni el astigmatismo ni la hernia discal son condiciones para pedir un carné de discapacidad. “A lo mucho”, dijo Castellanos, “le darán un carné del 5% por la hernia, pero solo si causa parálisis o dificulta la capacidad para caminar”. 

Las renuncias que se vendrían en Unión por la Esperanza

Pabel Muñoz y Juan Cristóbal Lloret han sido los asambleístas de la bancada de UNES que se han referido a sus candidaturas a la Alcaldía de Quito y a la Prefectura de Azuay, respectivamente.

Tanto Muñoz como Lloret han sido asambleístas por dos períodos y en este momento aspiran a nuevamente entrar en una contienda electoral, pero para otros cargos.

Pabel Muñoz —una de las figuras más visibles del correísmo— cumplió varios cargos durante la presidencia de Rafael Correa: fue subsecretario de Reforma Democrática del Estado en la Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo (Senplades), también fue viceministro de Inclusión Económica y Social y Secretario Nacional de Planificación y Desarrollo, desde la Senplades.

Muñoz ha dicho que esperará las elecciones primarias en su movimiento para anunciar oficialmente alguna candidatura. Sin embargo, ya hay una ambiente de precampaña en su organización, tanto que se habla de una dupla entre él y la actual prefecta de Pichincha, Paola Pabón, que se lanzaría a la reelección.

Lloret —quien también ha tenido una carrera política y en el sector público muy ligada al correísmo— es también precandidato y esperará al proceso interno —a fines de julio— para proceder a la inscripción de su candidatura a la Prefectura del Azuay.

Hay otros nombres —se supone que serían nueve asambleístas en total los que renunciarían— que suenan por el momento, pero hasta no tener certezas o reacciones oficiales, se irán sumando poco a poco a esta lista.

Eduardo Varas
Periodista y escritor. Autor de dos libros de cuentos y de dos novelas. Uno de los 25 secretos mejor guardados de América Latina según la FIL de Guadalajara. En 2021 ganó el premio de novela corta Miguel Donoso Pareja, que entrega la FIL de Guayaquil.
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