Relatos en primera persona de aquellos que aún buscan los cuerpos de sus seres queridos que murieron durante la emergencia del covid-19.

Elsa Santana

Este es el testimonio de Jonathan Vera, hijo de Elsa Santana, fallecida el 30 de marzo de 2020 con covid-19. 

Elsa Santana

Elsa Santana falleció el 30 de marzo por covid-19 su cuerpo se extravió y hasta ahora no aparece.

Mi madre Elsa Virginia Santana Corto falleció con covid-19 el 30 de marzo de 2020 en su casa. Mi madre estuvo cinco días con síntomas de la enfermedad y en esos cinco días llamamos al 911 varias veces,  pero no llegó ninguna ambulancia.  

Cuando mi mamá falleció, llamé otra vez al 911 para pedir una ambulancia, pero tampoco me hicieron caso. En una de las llamadas hasta fueron groseros y me dijeron que sacara a mi mamá por mis propios medios, y yo no tenía ni dos reales en mi bolsillo. Tuve que esperar cinco días más desde que mi mamá murió para que finalmente vinieran a retirar su cuerpo, que ya estaba descomponiéndose.  Los de Medicina Legal llegaron a recoger el cuerpo luego de la insistencia de muchas personas de mi barrio que llamaban repetidamente al 911. Cuando se llevaron el cuerpo me dieron una partida de defunción y al irse dijeron que ellos se iban a encargar de llamarme y decirme dónde la iban a enterrar.

 Pasaron algunas semanas en las que yo esperé y no llamé a ninguna autoridad, esperaba la llamada de Medicina Legal. En esos días, mi tía revisaba una página web del gobierno, donde hay una lista con los cuerpos identificados, y el lugar dónde están sepultados, pero no había registro de mi mamá, o sea, no salía su nombre.

 Después de casi un mes de que se llevaran el cuerpo de mi mamá, aparecieron en mi casa personas de la Fiscalía y de la Dinased (Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestros). Ellos dijeron que muchos de los cuerpos que habían recogido en las últimas semanas se habían perdido, entre ellos el de mi mamá. Esto fue muy doloroso. 

Sentí que desde el gobierno no se estaban tomando con seriedad el tema. Estos funcionarios me dijeron que necesitaban datos de mi mamá: cuando murió, cómo estaba vestida,  y detalles de su muerte. Otra vez me dijeron que me iban a llamar cuando tuvieran algún tipo de información.

 Alrededor de quince días después recibí una llamada en la que me pidieron que vaya a la Policía Judicial (PJ) para hacer una prueba antropológica. Ahí me preguntaron varias cosas: cómo se habían llevado a mi mamá los de Medicina Legal, con qué colcha, con qué sabana, cosas así. Una semana después de la prueba antropológica me llamaron otra vez de la PJ para hacerme algunas preguntas más sobre mi mamá y me pidieron que firme unos papeles. Ahí me dijeron que tenía que esperar y que eventualmente el nombre de ella iba a aparecer en la plataforma de internet del gobierno.  

Eso fue a finales de mayo pero hasta ahora no aparece el cuerpo de mi mamá en el listado. Durante estos meses me llamaron de la PJ solo una vez más a decir que necesitaban una foto de mi mamá y una copia del acta de defunción. Les envié por WhatsApp y ellos me dijeron, de nuevo, que me iban a contactar cuando ya esté enterrada, para que yo confirme que sus datos estén correctos en la plataforma de internet. Pero desde ahí no me han llamado. Son casi tres meses sin información y sin que el nombre de mi mamá aparezca en el sistema del gobierno.

 Para mí todo este proceso ha sido hostigoso y terrible. Yo he tenido que hacer todos los trámites por mi cuenta, porque mis familiares tampoco me ayudaron, yo quedé solo, luchando solo. Todo ha tomado bastante tiempo. Repito, lo triste es que no hay seriedad por parte del gobierno.  Yo le he dicho a algunas personas en situaciones similares a la mía que confíen en Dios, que todas las cosas van a salir bien, pero realmente, esto es muy duro. 

Si buscas el cuerpo de un familiar fallecido en la emergencia del covid-19, escríbenos a info@gk.city


Este testimonio fue recogido y editado por Joaquín García.