Los que no aparecen

Teófilo González

Relatos en primera persona de aquellos que aún buscan los cuerpos de sus seres queridos que murieron durante la emergencia del covid-19.

Teófilo González

Este es el testimonio de Robin González, hijo de Teófilo González, fallecido el 3 de abril de 2020 con síntomas de covid-19.

Teófilo González

Robin González sostiene la foto de su padre Teófilo González fallecido con síntomas de covid-19

Nosotros estábamos en la casa y aparentemente él estaba muy bien, inclusive en la mañana del día 3 de abril trajimos una doctora para que lo vea. La doctora lo chequeó y le dio la medicina. La doctora lo vio muy bien. Nos dijo que mi papi tenía una neumonía leve, nada de gravedad. Cuando ella vino mi papi estaba sonriente, contento, sereno. Hasta le hizo una broma a la doctora. 

En la noche del día 3 de abril, como a las ocho de la noche comenzó a decirme ‘me duele aquí en la boca del estómago, me duele aquí, me duele aquí’ yo le pregunté ‘¿papi, que más siente?’. Una hora y media después  decía ‘me duele más’ yo tomé la decisión de llevarlo al hospital. 

Primero lo llevamos al hospital del Día que queda en las calles Letamendi y Eloy Alfaro. Ahí no nos dieron la atención que mi papi necesitaba porque no tenían la disposición de atender a enfermos de coronavirus. Nos dijeron que vayamos al Hospital Teodoro Maldonado del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS). 

Llegamos al Teodoro Maldonado con mi hermano, subimos a mi papi en una silla de ruedas y lo ingresamos. Los paramédicos lo vieron y dijeron ‘bueno, vamos a ver qué se puede hacer, espere ahí afuera’ . No pasó ni una hora, habrá sido treinta o 45 minutos, cuando nos dijeron que ya había fallecido. 

Me entregaron un documentos para que al otro día vaya a la morgue para hacer el papeleo de la defunción. El día 4 de abril, saqué el certificado de defunción, el documento estadístico del INEC decía que murió por paro cardíaco no especificado e insuficiencia respiratoria aguda.

La novedad era que no había ataúdes en ningún lado.  Si hubiese habido, hubiésemos podido sacar a mi papi ese día o al siguiente, pero era imposible encontrar una caja. 

Nosotros quisimos sacarle a mi papi el 6 de abril para darle cristiana sepultura, pero ese día el hospital colapsó. Había muertos por un lado, muertos por otro lado. No lo pudimos sacar porque estaban fumigando y no dejaban sacar a los cuerpos. Los empleados del hospital tenían la disposición de avisar que a los difuntos los iban a enterrar en el camposanto Parque de la Paz. 

Con mis hermanos tomamos la decisión de dejarlo a nuestro padre para que lo entierren. Yo tengo los documentos donde dice familiar deja copias para sepultar en el Parque de la Paz’. Estos papeles tienen el sello y la firma de la persona que los recibió. 

Mi hermano Lenín ha tratado de averiguar pero no hay noticias de dónde está mi padre. Honestamente, tenemos un poquito de temor de acercarnos a los hospitales o a la morgue hasta que pase un poco más esta situación porque nosotros debemos cuidarnos, pues tenemos a mi madre viva gracias a Dios y tenemos la familia. 

Uno no sabe lo que puede pasar yendo al cementerio, se puede contagiar o pasar cualquier cosa, pero estamos en expectativa porque necesitamos saber dónde está nuestro padre.  Mi hermano Lenin dice que no hay nada en la página del gobierno. Mi hermano también entra a la página del IESS pero tampoco dice nada.  

Si buscas el cuerpo de un familiar fallecido en la emergencia del covid-19, súmalo a esta lista 


Este testimonio fue recogido y editado por Mayuri Castro.

GK
(Ecuador, 2011) Un cable a tierra en un mundo polarizado.