Los que no aparecen

Inés Salinas

Relatos en primera persona de aquellos que aún buscan los cuerpos de sus seres queridos que murieron durante la emergencia del covid-19.

Inés Salinas

Este es el testimonio de Bertha Salinas, hermana de Inés Salinas, fallecida el 30 de marzo de 2020 con síntomas de covid-19.

Inés Salinas

Bertha Salinas sostiene la foto de su hermana Inés Salinas

Mi hermana estuvo aquí en la casa, estaba bien hasta que comenzó la cuarentena. Y de ahí no sé qué le pasó. Ella era hipertensa, no sé si fue el susto, que se impresionó tanto, de que una persona había llegado de otro país al barrio donde ella vivía y tenía que hacer cuarentena. Y la gente se alarmó cuando vio a la Policía fuera de la casa de esa persona. Y mi hermana ya se puso mal, no le trataron de la presión alta que tenía, y por eso le dio el infarto. 

Ella fue al dispensario, y también fue al hospital, no la quisieron atender solo le dijeron que era una gripe normal, que vaya a la casa porque se iba a contagiar. Y nunca la vio un médico. Hasta cuando a mi ñaña le dio el infarto en la casa el 30 de marzo, la llevamos al policlínico. Ahí confirmaron que se había muerto. Llegó con poquitos signos vitales. 

Del policlínico nos dijeron “lleven a su familiar a la casa porque aquí no se puede hacer nada. Ya se murió tienen que ir a la casa y llamar al 911 para que retiren el cuerpo porque ella ha muerto del covid-19 pero nunca le hicieron un examen para ver si ella murió del covid-19”. 

Mis sobrinos se fueron a una funeraria a hacer los trámites pero las funerarias estaban colapsadas, no había cupo y teníamos que esperar. Pero cobraban bastante, y justo estábamos en esa época que no había dinero, no había trabajo por todo lo que estaba pasando. Mi hermana falleció el 30 de marzo y el cuerpo estuvo en la casa como cuatro días. Cuando ya fue jueves vinieron como a las ocho de la noche a retirar el cuerpo. Hasta eso el cuerpo ya estaban oliendo mal. Incluso mis sobrinos comenzaron a embalar el cuerpo y el antropólogo había dicho que hicieron mal porque el cuerpo ha comenzado a explotar y no se puede reconocer muy bien. 

Fueron los de criminalística o medicina legal, no sé quiénes fueron los que se llevaron el cuerpo. 

No nos dan noticias. Solamente hace dos semanas nos llamaron para preguntarnos si teníamos algunas características de mi hermana y cómo andaba vestida o si tenía alguna cicatriz para poderla identificar. Nosotros le dimos las características más o menos pero hasta ahora no tenemos ninguna respuesta y no sabemos nada. Absolutamente nada. 

A mi sobrina le dijeron que hay unos cuerpos sin reconocer pero nosotros conseguimos un video de cuando llevaron a mi hermana al policlínico. Un señor grabó un video de cuando la sacaban de ahí ya muerta y la subían en un carro. Entonces vimos una ropita, una bata con manguitas y eso le pasamos para ver si con eso se puede ayudar a encontrarla. Pero no tenemos respuestas. 

Estamos esperando porque dijeron que esto va a demorar, tal vez un año, para darnos una respuesta. No sabemos nada más, esto es lo que mi sobrina me informa. 

Ella está en el listado de los antropólogos con el nombre subrayado con una línea roja. A ella tienen que hacerle pruebas porque el cuerpo está totalmente descompuesto, dijo el antropólogo que se comunica con mi sobrina. Entonces por medio de las huellas le van a hacer un examen de ADN. Van a tener que investigar bien porque hay mucha gente a la que le han dado el cuerpo que no era. Nosotros tenemos esperanza. 

Hasta el 19 de mayo, mi sobrina estuvo en comunicación con el antropólogo. A ella le ha dicho que identificaron un cuerpo del que estaban seguros del 80% que era mi hermana, porque coincide con las características que le dimos. Antes de morir, el 29 de marzo, con mi hermana estuvimos conversando y me dijo que soñó que la querían coger unos animales y me dijo “yo me levanté y me puse mi rosario”. Y ella tenía puesto un rosario blanco, pero cuando se murió nosotros no nos dimos cuenta si cargaba el rosario. Pero el antropólogo dijo que la señora que han encontrado sí tiene un rosario blanco. Todavía no es seguro, porque los cuerpos están descompuestos y le dijeron que van a hacerle un examen de ADN, y más cosas para estar 100% seguros que es ella. 

Si buscas el cuerpo de un familiar fallecido en la emergencia del covid-19, súmalo a esta lista 


Este testimonio fue recogido y editado por Mayuri Castro.

GK
(Ecuador, 2011) Un cable a tierra en un mundo polarizado.