Los que no aparecen

Enriqueta Razo

Relatos en primera persona de aquellos que aún buscan los cuerpos de sus seres queridos que murieron durante la emergencia del covid-19.

Enriqueta Razo

Este es el testimonio de Soraya Díaz Razo, hija de Enriqueta Razo, fallecida el 27 de marzo de 2020 con síntomas de covid-19.

Enriqueta Razo

Soraya Díaz en una de las últimas fotos que se tomó con su madre Enriqueta Razo

Ha sido un caminar muy duro porque no hay respuesta por parte del gobierno, de nadie. Mi madre entró el 26 marzo, cuando comenzó lo de la pandemia, a una clínica privada, la clínica Kennedy. Y fue trasladada al Hospital General Guasmo Sur cuando murió el 27 de marzo. El personal de la clínica dijo que el traslado era por orden del gobierno, que todos los que fallecían por cualquier causa tenían que ser trasladados al hospital del Guasmo porque iban a incinerar todos los cuerpos. 

Un carro de Medicina Legal trasladó el cuerpo de mi madre al hospital del Guasmo. Nosotros estábamos con el féretro afuera de la clínica, hasta ahora el féretro reposa en la sala de la casa de mi madre. La hemos perdido de manera doble porque se nos fue físicamente y ni siquiera hemos podido tener su cuerpo para honrarla, darle cristiana sepultura. Incluso debido a esta pandemia con mis otros hermanos no nos hemos podido reunir y consolarnos del uno al otro por la pérdida de nuestra madre, ni una misita le hemos podido hacer. 

Ella entró a la clínica por problemas para respirar. Le hicieron el examen del covid-19 pero lo entregaron como 15 días después que ella había fallecido. Y en el examen salió positivo. En la clínica duró día y medio antes de que falleciera.

Cuando la trasladaron al hospital del Guasmo, mi hermano iba en la camioneta llevando el féretro, íbamos escoltando el carro de Medicina Legal. Llegamos al hospital y mi hermano hizo el ingreso del cuerpo de nuestra madre. Nosotros tenemos el documento de cómo ingresó el cuerpo de nuestra madre al hospital. Incluso tenemos el acta de defunción, está inscrita en el Registro Civil. Pero no tenemos su cuerpo. 

Mis sobrinas que son más jóvenes estuvieron buscando en el hospital. Nosotras, mis hermanas y yo que estuvimos en contacto con nuestra madre, nos comenzamos a sentir mal. Mis hermanas pasan de 50 a 70 años. Mi hermano fue durante una semana completa al hospital con el féretro pero lo único que dijeron los empleados del hospital fue que esperemos.  Pero hasta hoy estamos esperando y ya son 53 días. Mis sobrinas fueron alrededor de 15 días a buscarla, fue una odisea. Pero no hay ninguna autoridad que enfrente, que nos dé una respuesta. 

Yo denuncié en la Defensoría del Pueblo, sobre lo que nos está pasando con el cadáver de nuestra madre. No entendemos, si ella fue ingresada en una clínica particular ¿por qué no nos entregaron el cuerpo? Incluso los documentos dicen que murió por una falta de oxigenación. Debían entregarnos el cuerpo si estábamos afuera con el féretro, que es lo que ellos piden, estar con el féretro para entregar el cuerpo. Pero no, no fue así. 

Del hospital del Guasmo no hay nadie que nos dé una respuesta, nadie nos atiende. Hemos buscando en la página del gobierno, pero no, ahí no hay nada. También, tengo amigas que trabajan en los cementerios como Jardínes de la Esperanza y les he pedido como amiga que si tienen alguna lista me ayuden. Pero no, el nombre de mi madre no aparece. Los de criminalística me llamaron ya hace unos 15 días o más a pedirme los datos, pero de ahí nada más. Yo mandé un mensaje para pedir alguna novedad pero no contestan. Nadie contesta. 

Nosotros apelamos a la sensibilidad de estas personas, del gobierno que se pongan de nuestro lado y que nos ayuden y nos den una respuesta porque el cuerpo de mi madre se perdió en una situación por un mal manejo, por la irresponsabilidad, no sabría como decirlo. 

Si buscas el cuerpo de un familiar fallecido en la emergencia del covid-19, súmalo a esta lista 


Este testimonio fue recogido y editado por Mayuri Castro.

GK
(Ecuador, 2011) Un cable a tierra en un mundo polarizado.