aislamiento obligatorio

Christian Shuguly, agente de tránsito

—¿De qué hora a qué hora trabaja?

—Nosotros como agentes de tránsito trabajamos doce horas al día: de 6 de la mañana a 6 de la tarde.

—¿Por dónde vive, oficial?

—Yo vivo por Sangolquí.

—Y, ¿cuánto se hace desde su casa hasta el trabajo?

—Una hora más o menos.

—¿Y no quisiera quedarse en casa?

—Claro, pero nosotros no podemos quedarnos, tenemos que cumplir con nuestro deber.

—¿No tiene miedo de contagiarse?

— Sí, tengo miedo por mí, pero sobre todo por mi familia.

—¿Quisiera hacer teletrabajo?

—Donde nosotros no existe el teletrabajo.

salir a trabajar en la cuarentena

Katty Quezada, enfermera veterinaria

Caminando de regreso a mi casa pase por el PAE (Protección Animal Ecuador). Decidí tocar al timbre para preguntarles cómo han vivido la emergencia ellos. En la entrada un roll up que en letras de un naranja chillón decía: 

Los perros y los gatos no transmiten el coronavirus, no los abandones.

—¿Por qué no te quedas en casa?

—Yo no puedo dejar botada la clínica. En estos días han sido abandonados varios animales, nosotros no podemos dejarlos a su suerte. Igual la clínica está abierta para casos de emergencia.

—¿Cuántos casos reciben al día?

—Unos diez, aproximadamente.


|Como a muchas otras industrias, la emergencia sanitaria está afectando la capacidad de los medios de financiarse. Si nuestro trabajo te ayuda a estar mejor informado, #haztuparte aquí.|


Juana, tendera de barrio

—¿Cómo le ha ido, mi veci?

—Bien vecinito, aquí aguantando.

—Ya veo, si no le queda nada.

—Sí, todo se me terminó, y no me he ido al mercado a comprar.

—¿Por qué?

—Porque uno no sabe cómo está la cosa.

—¿Cuándo piensa ir de nuevo al mercado?

—La otra semana si todo sale bien me voy.

toque de queda en Quito

Javier Chávez, técnico de computadoras

—¿Ahora puede trabajar?

—No, mi trabajo es presencial porque tengo que ir a donde están las máquinas.

—Entonces, ¿no está recibiendo ingresos?

—No, por ahora no.

—¿De qué está viviendo?

—Del crédito. Ahora que no están cobrando las tarjetas estoy viviendo del crédito.

salir de casa en cuarentena
cuarentena en ecuador

José Julián, Wilber Alexander, Jhonny Alexander limpia parabrisas

Los tres hombres se me acercaron y uno, José Julián, me dijo:

—¿Qué? ¿Estás asustado o qué?

—No, para nada. Aquí trabajando. ¿Les puedo hacer unas preguntas?

—Claro.

—¿Ustedes de dónde vienen?

—Estábamos haciendo el mercado y ya nos vamos para la casa.

—¿Cómo se van a ir a sus casas?

—En el carro, ya reunimos lo suficiente para irnos.

—¿Ustedes de qué viven?

—Limpiaparabrisas.

—Limpiando vidrios en la calle.

—Y ahora, ¿lo pueden hacer?

—No.

—No.

—No.

—Entonces, ¿de qué viven?

—La gente nos ve y nos da algo.

—¿Qué piensan hacer ahora?

—Mira, nosotros somos colombianos, estamos aquí de refugiados y no tenemos a dónde ir.

—Yo tengo cuatro hijos y no tenemos trabajo. Nos toca seguir saliendo a la calle a ver si alguien nos da algo.

—¿Creen que van a sobrevivir?

Todos alzaron la mirada y los hombros y no dijeron nada.

salir a trabajar en la cuarentena

Carlos Itas, guardia de seguridad

“En mi trabajo es obligación estar en el puesto, no se puede dejar abandonado el trabajo de guardia de seguridad. Cada día que vengo me hago una hora de viaje hasta acá. Me da mucho miedo venir, pero igual me toca trabajar”.

voluntario en tiempos de covid-19

Mario Hidalgo, voluntario

“Nos organizamos con todo el edificio y venimos con mi esposa a comprar medicinas para quienes lo necesitan. En mi edificio hay unas diez familias, bastantes de ellos son personas mayores. Es mejor que salgamos los que corremos menos riesgo.”

José Manuel y Luis Alejandro, habitantes de la calle

— Ustedes, ¿por qué no se quedan en casa?

—Porque no tenemos casa.

—¿No les da miedo contagiarse?

—No, miedo nos da morirnos de hambre.

—Y con el toque de queda ¿qué harán?

— Donde siempre dormimos. En el parque hay un techito ahí dormimos en el piso.

—¿La Policía que les dice?

-Nos han querido llevar a la Casa de la Cultura, pero ahí hay más gente esperando y nos podemos contaminar. Preferimos estar más alejados.

—Nosotros nos ganamos la vida vendiendo caramelos, pero ahorita de qué nos sirve comprar si nadie nos va a coger un caramelo.

—¿Ustedes creen que van a poder sobrevivir esto?

—Definitivamente sí. Allá donde nosotros vivíamos da malaria, y a mí me ha dado malaria 27 veces. No me mató la malaria, no creo que me vaya a matar el coronavirus.

coronavirus en Ecuador salir a trabajar en la cuarentena

Juan Angulo, repartidor

“Yo soy repartidor. Vivo del diario y si no salgo a trabajar, no como”, dice Juan, mientras con un guante de cocina sostenía la llanta pinchada de su moto. 

—Ahora, ¿qué vas a hacer?

—Buscar una vulcanizadora.

—¿Y si no hay?

—Tratar de arreglarle.

toque de queda en Quito

Hector Cambero, repartidor

“La gente cree que a nosotros, los repartidores, nos va bien en la emergencia. No es así. La gente pide menos para llevar, muchos restaurantes ya cerraron. Igual me demoro más tiempo haciendo cada entrega. Ahora con suerte puedo hacer la misma cantidad que hacía en un día normal antes”.

aislamiento obligatorio

Andrés Aragón, repartidor

—Yo trabajo repartiendo documentos importantes.

—Entonces, ¿para tus jefes no existe el teletrabajo?

—No, nada que ver. Yo sí tengo que estar afuera.

-Si pudieras, ¿trabajarías desde casa?

-Sí, si pudiera me quedaría en casa.