Falso

En redes sociales ha circulado la teoría de que el aborto aumenta las probabilidades de cáncer de mama. Por ejemplo, una usuario de Twitter dijo que “el aborto aumenta las probabilidades de contraer cáncer de mama y secuelas psicológicas como bulimia, frigidez, depresión, abuso de alcohol y drogas”. Su comentario está basado en un reportaje de la revista SANNA, que se publica en Ecuador.

La información difundida por la publicación es falsa.

Según el artículo, el aborto incrementa el riesgo de contraer cáncer de mama en un 45%. Datos de la Organización Mundial de la Salud señalan que el 21% de las muertes por cáncer de mama son atribuibles al consumo de alcohol y el sobrepeso. Otros factores de riesgo incluyen mutaciones genéticas, alimentación inadecuada y problemas hormonales. La OMS no incluye al aborto como factor de riesgo en este tipo de cáncer.

El Instituto Nacional del Cáncer de los Estados Unidos también descartó que haya un vínculo entre abortos y cáncer.

El cirujano oncólogo especialista en cáncer de mama, Víctor Jiménez, lo confirma: “el aborto no aumenta el riesgo del cáncer de mama”. Además de los factores mencionados, el doctor dice que la menopausia tardía y la menstruación temprana podrían aumentar las posibilidades. Otro factor podría ser el uso de anticonceptivos hormonales, ya sean orales o intravenosos. Sin embargo, señala que no existen causas determinantes.

Las supuestas secuelas psicológicas mencionadas en el artículo de la revista Sanna resultan más complejas de verificar. Sin embargo, en un estudio de la organización JAMA Psychiatry conducido en 956 mujeres, se descubrió que a las que se les niega el aborto sufren de más ansiedad y falta de autoestima que las mujeres que abortaron. Aunque la misma investigación señala que los niveles de depresión son similares en ambos grupos.

El reportaje también señala que la bulimia, el uso y abuso de sustancias como al alcohol y drogas son secuelas psicológicas. “No lo son” —dice Daniela Ziritt Cruz, psicóloga y profesora de la Universidad San Francisco de Quito—, “son trastornos, no secuelas”. Y estos trastornos abarcan un conjunto de síntomas con una duración determinada que se presentan como alteraciones en el desarrollo. “En ocasiones, estos síntomas relacionados al abuso de sustancias o los trastornos de la conducta alimentaria pueden presentarse como efectos de una vivencia traumática, si la persona no cuenta con el soporte médico y psicológico necesario”, agrega Ziritt.

El artículo de la revista SANNA menciona un estudio publicado en el journal de la Association of American Physicians and Surgeons (AAPS). La organización Quackwatch.org, dedicada a la vigilancia y denuncia de fraudes, mitos, falacias relacionados con la salud ha calificado a ese journal como “Fundamentalmente defectuoso”.

En el mismo journal se ha publicado ‘estudios’ que niegan la existencia del cambio climático (el estudio se llama Ciencia en la plaza pública: alarmismo del cambio global y antecedentes históricos). El grupo también ha publicado estudios diciendo que el VIH no causa SIDA, a pesar de que en 1988 un comité de la Academia Nacional de Ciencias concluyó que la evidencia que vincula el sida y el VIH era “científicamente concluyente”.

La AAPS también ha publicado estudios sobre supuestas relaciones entre la vacunación y el autismo, algo que ha sido descartado por la comunidad médica, pero que ha causado cierta disminución en el número de padres que deciden vacunar a sus hijos, generando que, por ejemplo, el sarampión rebrote en los Estados Unidos.

Según un reporte de Wired, las AAPS agrupa a apenas 5 mil miembros. Fue creada como contraparte de la American Medical Association, que representa a cientos de miles de médicos en los Estados Unidos. Otras teorías de conspiración publicadas por la AAPS incluyen que la prohibición de fumar en espacios cerrados es dañina, y que Barack Obama ganó las elecciones porque utilizó una forma de hipnosis. El doctor George Nichols, ex Examinador médico del estado de Kentucky, ha dicho que la AAPS  tiene como posición una combinación de “pseudociencia, políticas públicas y misticismo”.

El aborto no causa ninguna de las secuelas que el artículo de la Revista SANNA menciona. Todas son falsas, y el estudio que cita viene de un muy desprestigiado journal.