miller_y_mena.jpg

El famoso gesto de “se acabó” que hizo Miler Bolaños cuando marcó el 3-0 en la final del Campeonato Ecuatoriano de Fútbol no solo le dio el título a Emelec. Era la guinda que lo consagraba como ídolo de los millonarios. A él y a su compañero de ataque, Ángel Mena. Entre los dos, habían marcado los cuatro goles de Emelec en la final de ida y vuelta contra Barcelona. Así como en los ’90 Chile tenía a la dupla Sa-Za (Salas y Zamorano) y Brasil a Ro-Ro (Ronaldo y Romario), Miler y Mena son los “m & m” de Emelec. Son dulces para el paladar del hincha azul, acostumbrado  a ver a su equipo con un juego delicioso. Todo lo convierten en gol.

Miller Se Acabo

Esta dupla ofensiva le dio el bicampeonato 2012-2013 al Bombillo, que igualó su propio logro de 1993-1994 y 2001-2002. Son fundamentales para su equipo a la hora de crear jugadas de peligro. Y cuando faltan, se siente: En los dos clásicos del Astillero de la segunda etapa en 2014, Barcelona ganó contra un equipo al que le faltaba al menos uno de los dos. En el partido del 14 de septiembre de 2014, Mena venía de una lesión (que le impidió jugar con la selección cuando lo habían convocado) y entró recién en el segundo tiempo. Minutos después, Miler tuvo que salir porque se le había roto la camiseta. Al final: Ismael Blanco hizo un gol que le bastó a su equipo para ganar a un rival que dominó pero no pudo concretar. En la vuelta, fue Miler el lesionado, y el resultado fue el mismo.

¿Depende demasiado Emelec de Miler y Mena? No del todo. El equipo que dirige Gustavo Quinteros –hasta el 16 de marzo de 2015– juega con velocidad y ahoga a sus rivales en el pressing. Es decir, juega al fútbol moderno. Pero en un escenario en que jugar al fútbol moderno no es una ventaja, sino una necesidad, Mena y Miler son los distintos del equipo, las turbinas de Emelec. Ambos son rápidos, desequilibrantes y muy difíciles de descifrar. Miler explota en los últimos metros, y de repente, el balón ya está en las mallas, o que le pregunten a la Universidad de Chile si no fue eso lo que el pasó en la primera fecha de la Copa Libertadores 2015. Por su parte, Mena no rompe su naturaleza: recibe el balón y busca (y encuentra) enseguida al compañero mejor ubicado. Y cuando no hay nadie disponible, él mismo termina el trabajo, como en la final de 2014. En la “selva” de jugadores emelecistas, hay dos que –por decirlo de alguna manera– han llegado a la cima de la cadena alimenticia. Son letales.

PUBLICIDAD

Son hasta un complemento: Uno derecho, otro zurdo. Una pareja que juega como si bailara: Con paredes cortas, pases largos, y una que otra chilena, es como si danzaran sobre el césped. Engranan a la perfección en un equipo veloz, que prioriza las salidas por las bandas, pero que sorprende con algún pinchazo por el medio. Para eso están estos dos. “Brillante habilitación de Miler Bolaños (pase bochinesco al corazón del área, como cuchillo que hiere con riesgo vital). Oportunísima entrada de Mena”. Así contó el primer gol de la final de 2014 el columnista argentino Jorge Barraza. La dupla azul es el filo que corta al rival.

Ahora, las miradas están puestas en el futuro cercano. Emelec arrancó la Libertadores 2015 con dos victorias seguidas, ante Universidad de Chile (ex equipo de Jorge Sampaoli) en Santiago y frente a The Strongest en Manta. Y claro, tres de los cuatro goles han sido obra de Miler y de Mena. Lo que necesita cualquier equipo, por más trabajado que sea –como Emelec–, es esa guinda en punta, esa capacidad de peligro constante. Y cuando hay eso, se puede pensar en grande. La dirigencia de Emelec lo tiene claro. Para 2015, el equipo de Nassib Neme tiene como objetivo ganar el tricampeonato (algo que solo ha logrado El Nacional) y pelear lejos en un torneo internacional. Emelec lleva desde la Sudamericana de 2009 jugando todos los torneos continentales al hilo y paseándose por canchas de todo el continente. Apoyados en esta dupla dinámica, los azules no paran su buen momento. Y ahora piensan en salir en busca de la historia.

Bajada

¿Depende demasiado Emelec de Miler Bolaños y Ángel Mena?

Fotos Body

miller_se_acabo.jpg