corretiko.jpg

Cuando a Rafael Correa lo invitan a una entrevista, es aplastante. Si no, que le pregunten a Ana Pastor. La periodista española –totalmente documentada sobre la realidad del país– lo ha entrevistado varias veces y jamás ha podido acorralarlo. Es normal: el Presidente tiene chispa. Es tan inteligente como veloz. En septiembre de 2008, criticaba en un enlace ciudadano a Jorge Ortiz, Carlos Vera y Emilio Palacio, tres periodistas que se oponían al “Sí” en el referéndum para la nueva Constitución. Faltaban tres semanas para la elección, y Correa los invitaba a fundar un partido político para promover sus ideas. Que sería el “partido de los pitufos”, dijo: Los tres miden alrededor de 1,60 metros. A Álvaro Noboa, empresario bananero y político guayaquileño al que le ha ganado tres elecciones presidenciales, lo invitó una vez a “estrenar su cerebro”. Si el Mashi fuera un troll, sería uno muy bueno. Talvez. Hasta ahora, no parece estar destinado a ganar la “guerra de trolls” que emprendió a inicios de 2015.

En un enlace de enero de 2015, Correa anunció lo que la BBC llamó una “guerra de trolls”. Ese día, mostró fotos y nombres de varias personas que lo critican en redes sociales. El Presidente anunció la creación de Somos+, una plataforma desde la que cualquier ciudadano simpatizante del gobierno podría responder a las críticas. La idea era demostrar que quienes lo apoyan son –obvio– más. Pero los defensores más activos han sido usuarios anónimos, trolls dedicados a atacar en especial a otra cuenta anónima: El mandatario se había fijado especialmente en Crudo Ecuador. Cada dos o tres días, Crudo publica imágenes humorísticas en su página web y sus perfiles de Facebook y Twitter. Pero en diciembre de 2014, había subido una imagen en la que se burlaba de que Correa se fuera de shopping en un mall de Holanda, luego de criticar a los “pelucones” que compran productos suntuarios en el extranjero. La cuestión es que pelear con Crudo es tan inútil como darle puñetes al agua: Cada una de las imágenes que sube a su página llevan un mensaje de descargo de responsabilidad donde advierte de entrada que sus contenidos no representan la realidad. Al final del aviso, dice: “Si usted se siente perjudicado por esta imagen, escríbanos”.

¿Cómo se pelea con alguien que advierte de entrada que lo que dice no es real? Correa acusó a Crudo Ecuador de ser pagado por la oposición y anunció que lo están investigando para ver “si es tan jocoso” en la vida real. La semana siguiente al anuncio, empezó la guerra de los trolls, y los ataques en redes sociales se dirigieron hacia Crudo. Uno de los más activos ha sido @elpatriotaec, que fue vinculado en 2014 con Ximah Digital, empresa que tenía varios contratos con el gobierno y que hasta entonces era la representante de Twitter en Ecuador. Pero el ataque no ha salido como se esperaba. Crudo es tan astuto en redes sociales como Correa en entrevistas. Nadie ha sido capaz de trollearlo, porque sus respuestas siempre fueron mejores. Cuando El Patriota lo retó a fundar un movimiento –tal como Correa sugirió la fundación del “partido de los pitufos”–, la respuesta fue: “No me interesa fundar un partido, solamente que a ustedes les arda el partido”. El “partido” se refiere a aquello que la RAE define como ‘nalgas, ancas, ano’. Porque ese es el nivel del debate en las redes sociales, sobre todo en Twitter, una plataforma donde los caracteres no alcanzan para llenar dos líneas de ningún programa de edición de texto.

PUBLICIDAD

En otras palabras, el Presidente de la República se ha enfrascado en una pelea casi barrial. Y ha sido una idea tan mal calculada, tan absurda, que un británico –la gente más socarrona del mundo– se ha fijado en él. El 8 de febrero de 2015, el comediante John Oliver, anfitrión del programa Last Week Tonight le dedicó cuatro condensados minutos a Correa. En un programa de HBO que tiene unos cuatro millones de espectadores cada semana, Oliver habló de la susceptibilidad del Mashi. “¡Cómo te involucras en una guerra en Twitter! ¿Sí sabías que nadie gana una de esas?”, exclamaba Oliver. Si el Presidente es tan sensible –decía el comediante– “talvez Facebook y Twitter no son para ti”. Para decirlo en palabras del Bolillo Gómez: Correa está dando papaya. Tanto, que la BBC promociona uno de sus artículos sobre esta guerra de trolls con una foto del protagonista de la película Taken: Liam Neeson le dice con odio a un terrorista que está del otro lado del teléfono: “Te voy a encontrar”. Ya lo dijo alguna vez Hugo Chávez: “Un águila no caza moscas”.

Bajada

¿Qué encuentra un presidente cuando lanza una cruzada en redes sociales?

Fotos Body

tuit_i_will_find_you.jpg