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Carta abierta al candidato a alcalde de Quito

Debo reconocer que recibir la propuesta de Gkillcity para escribirte esta carta abierta me entusiasmó sobremanera. La discusión política de la ciudad y su desarrollo es un tema que me apasiona y al que he dedicado gran parte de mi vida profesional.

Para hacer bien el deber, investigué mensajes, eslóganes y planes de tu candidatura y analicé con detenimiento las 31 diapositivas que resumen tus propuestas para la alcaldía de Quito. Un breve análisis cuantitativo de las mismos me arrojó algunos indicadores que te comparto: De todas tus propuestas, el 48% está planteado sobre programas y proyectos ya en marcha en la ciudad, como por ejemplo: la rehabilitación del Centro Histórico, parques y plazas con WiFi y el Metro para citar algunos temas. De todas ellas, el 70% son sobre la gestión administrativa como por ejemplo: el acceso universal a internet en espacios públicos, los programas de emprendimiento y las propuestas para adultos mayores, entre otras. Te comento que de los tres ejes de acción que planteas, la “ciudad inteligente” representa el 69%, seguida por la “ciudad de oportunidades” con un 21% y al final la “ciudad solidaria” con apenas el 10% del total. Con una breve clasificación de las acciones que propones encontré que el 43% de estas son políticamente neutras, por ejemplo: los programas de crédito para comerciantes, las facilidades a los vehículos privados y los estacionamientos, entre otros. Es fácil concluir que en tu programa buscas dinamizar la gestión antes que invertir, que darás prioridad a los servicios antes que a la solidaridad, pero sobre todo, que no estás dispuesto a cambiar el modelo de ciudad. A eso me refiero con lo de políticamente neutro.

Más allá de los números tengo algunas preguntas sobre tus propuestas, las cuales plantearé respetando el orden establecido en tu programa.

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En el conjunto de propuestas de la “ciudad inteligente”, abarcas los temas de ciudad digital, ciudad sustentable, seguridad, cultura y deporte, espacio público, movilidad y vías.

Ahí dices sobre la movilidad: “incentivaremos la construcción de estacionamientos subterráneos y edificios de estacionamientos en las áreas de mayor congestión de la ciudad y en las terminales y paradas del Sistema de Transporte Público Metropolitano” además dices que “las ciclovías responderán a la demanda de movilización de los ciclistas y serán ubicadas en aquellos sectores con un flujo suficiente de ciclistas”. Adicionalmente y a través de tu cuenta de Twitter dices que: “la solución de fondo es contar con un sistema de transporte público cómodo, seguro y q conecte con agilidad toda la Ciudad”, que “vamos a repotenciar el sistema de Trolebús, ampliar rutas y conectar barrios altos con metro cables” y que “se optimizará las vías rápidas para q no tengan obstáculos innecesarios que interrumpen la fluidez del tráfico”. Estos enunciados se plantean exclusivamente desde la lógica del servicio público y de la facilidad de circulación para los automóviles, pero dejan de lado las decisiones políticas que se deben tomar, incluso reduces a  los ciclistas y las ciclovías a un tema de oferta y demanda. Al respecto te pregunto: ¿Estarías dispuesto a privilegiar al peatón sobre el automóvil particular? ¿Reducirías el espacio ganado por el automóvil particular en beneficio del transporte público? ¿Impulsarías incentivos a la movilidad alternativa para desmotivar el uso del auto? ¿Cómo activarías las redes peatonales y la ciudad para caminar? ¿Pensarías en estatizar el transporte público para que deje de ser negocio y se convierta en servicio público?.

Sobre el espacio público realizas planteamientos que incluyen iluminación, vigilancia, mobiliario, accesibilidad, exposiciones de arte, bibliotecas, teatros, museos e incluso otro espacio para el arte contemporáneo y para el Archivo Nacional. Definitivamente tú y tu equipo buscan construir una ciudad de calidad, con buenos servicios públicos y accesibles. Entre tus tuits propones que: “Recuperaremos los espacios públicos con provisión de iluminación, señalización y Policía Metropolitana en el transporte público”. Sin embargo, tu propuesta se me queda corta. En términos urbanísticos reduces el espacio público a los parques y plazas y en términos políticos, te juegas por un espacio público de calidad pero no enfrentas las tensiones, las diferencias y las restricciones que éste ha generado. Nuestra ciudad ha perdido su capacidad de uso y disfrute de lo público, las relaciones sociales y económicas en los espacios públicos van más allá de los focos, el mobiliario y los guardias y sobre todo van más allá del parque. Está claro para mi que, entre más ciudadanos usen veredas y plazas, moviéndose de un sitio para otro sin necesitar del auto privado, la ciudad va a ganar en seguridad. Te Pregunto: ¿Cómo se recuperan y fomentan nuevamente las necesarias relaciones sociales en la calle? ¿Cómo haces que sea más placentero caminar por la ciudad, comprar en ella, divertirse en ella o relacionarse en ella frente al alienante avance de los espacios comerciales cerrados que están tan de moda y que beben de la pérdida de calidad del espacio público? ¿Qué harás al respecto? El gran problema de Quito es que los ciudadanos y ciudadanas hemos fusionado simbólicamente y en nuestro imaginario el disfrute del ocio con el consumo,  no podemos concebir el disfrutar del espacio público sin necesidad de comprar algo, lo cuál ha beneficiado a los centros comerciales sobre las plazas y calles.

Respecto a la seguridad, tu programa no deja de verla como un asunto de guardias y alarmas, en tuits has enfatizado que “Estamos obligados a fortalecer las UPC, resolveremos los problemas de inseguridad, rescatando los espacios públicos” y que: “Usaremos soluciones de software que permitirán la identificación y captura de quienes cometan crímenes”. Veo que eres un entusiasta de las cámaras y la tecnología para la seguridad y sin embargo, me asaltan algunas preguntas al respecto. ¿No crees que las cámaras lo único que hacen es crearnos una ficción del control de unos sobre otros? Desde los Ojos de Águila vamos cerca de 10 años instalando cámaras y el problema persiste ¿No intuyes que necesitamos pensar la seguridad más allá de la vigilancia y el control? La inseguridad se combatirá, entre otros temas, con la capacidad que tengamos de tolerarnos entre diferentes, de respetar la diversidad. La segregación social es quizá la mayor fuente del sentimiento de inseguridad y solo nos está llevando a aislarnos en espacios cerrados, con muros cada vez mas altos, proliferación de guardias privados y abundantes cámaras. La ecuación es un suicidio: más muros = menos espacio público. Te pregunto: ¿Propondrías como política de seguridad combatir la segregación social? ¿Cómo recuperarías el espacio público de las urbanizaciones amuralladas y aisladas con guardias, auténticos guetos modernos? ¿Hasta dónde llega el derecho al muro y cómo agrede éste al derecho que tenemos a la vida comunitaria?

En los temas de cultura tus propuestas dicen que “Fomentaremos las diversas expresiones artísticas de la ciudad en los espacios públicos y colaboraremos con programación artística que potencie los barrios y la cultura urbana”, propones además que “Recuperaremos la memoria cultural de Quito realizando convenios con las escuelas publicas y privadas para incluir en la malla curricular programas educativos sobre la historia y cultura de Quito” y que “Recuperaremos las fiestas de la ciudad del letargo en el que han caído, y realizaremos un gran festival musical donde artistas nacionales e internacionales prenderán la ciudad y atraerán turismo y recursos para la ciudad”. Estas propuestas, enfrentan lo cultural más como – eventos que se llevan – que como derechos ciudadanos, quedan pendientes muchísimos temas: diversidad, interculturalidad, genero y patrimonio, entre otros.

En términos culturales me gustaría que amplíes tu concepto del “orgullo de la quiteñidad”. Siento que buscas homogenizar a los quiteños en una cultura específica. Quito y su distrito metropolitano tienen una población culturalmente diversa. El concepto quiteñidad es bastante excluyente en ese sentido. La postal del quiteño de chistera y bastón es un guiño un poco anacrónico y nada incluyente. Hoy tenemos una ciudad que tiene barrios con identidades en extremo distintas, desde asentamientos afros en el noroccidente de la capital, pasando por los sectores a los que van llegando migrantes cubanos y colombianos, hasta las colonias árabes, rusas, hindúes en plena Zona Rosa, tenemos migraciones internas de comunidades indígenas que viajan con sus productos a los mercados locales. Gobernar esta ciudad también es pensar en ellos, en sus necesidades y en sus contradicciones. Este Quito del siglo 21, debe ser tolerante a las diversidades e incluyente en extremo.

A través de tus tuits, he visto el entusiasmo que tienes con la idea de un festival de música para las fiestas de Quito: “Convirtamos a Quito en la sede de un mega Festival Internacional de Música”, esta idea me genera muchas interrogantes. Te comento que festivales de esas características son parte de las grandes transnacionales del entretenimiento y el espectáculo que están conectadas a corporaciones que hacen muy poco por las industrias de entretenimiento locales. Entiendo tu interés para generar flujos de turismo y distribuir economía a través de la cadena de valor de estos espectáculos, pero la cultura no se construye con los mega eventos, se construye con políticas integrales y sobre todo estratégicas, precisamente para combatir esas hegemonías. Hoy en día, muchos recursos públicos se destinan a “eventos culturales” (shows de escenario) como estrategias de propaganda. De hecho, Quito está dominada por un “eventismo” que relega los procesos y las políticas de cultura de la ciudad, que retrasa el desarrollo a mediano y largo plazo del los verdaderos procesos culturales, un “eventismo” que lo único que logra es impactos mediáticos inmediatos. Al pensar en tu propuesta, no he podido evitar compararla con el evento de Miss Universo, al que el ex presidente Lucio Gutiérrez y su ministra Ivonne Baki, le apostaron. Ahí recibió mucho don Donald Trump y muy poco, Quito, la sede del mismo. Te pregunto: ¿Qué opinas de la política del uno por uno en la ley de comunicación? ¿Quisiera saber tu visión de cómo la ciudad debe invertir en fondos para fortalecer expresiones culturales locales? ¿Cómo se deben entregar y financiar los fondos para una gestión cultural que vaya más allá de un mega evento al año? ¿Cuáles serían tus políticas en el ámbito cultural y artístico por fuera de los eventos musicales? ¿Qué pasa con las otras industrias claves cómo la  audiovisual, o la del libro?.

El conjunto de propuestas, de la “ciudad de oportunidades”, incluye al Centro Histórico, los impuestos, el emprendimiento y el comercio, entre otros.

Respecto al Centro Histórico te planteas revitalizarlo y dices que: “El Centro Histórico de Quito, Patrimonio Cultural de la Humanidad, puede ser un lugar lleno de vitalidad, incluyente, donde los quiteños puedan vivir, trabajar y estudiar. Los quiteños pueden sentirse orgullosos de un Centro Histórico que sea un referente de belleza, de la difusión del arte y la cultura, de la mejor gastronomía, del turismo y de una gestión de excelencia” propones definir "zonas exclusivamente peatonales” y se implementará un servicio de transporte interno para turistas en el Centro Histórico. Además “Fomentaremos la ubicación de bares, negocios, comercios, actividades culturales y artísticas, ferias y mercados al aire libre” planteando que “Trabajaremos con el sector privado y las universidades para posicionar al centro como un sitio de excelencia gastronómica y calidad de servicio al visitante”. Y en el mismo tema patrimonial en una entrevista radial hablabas de recuperar las fiestas como eran antaño.

Estos conceptos y propuestas, me llevan a creer que entiendes el patrimonio y la memoria con ligereza. Hoy en día la lucha es por los medios de representación y no solo por los de producción. El patrimonio precisamente es fundamental para que cada individuo, cada colectividad, y cada nacionalidad construya su propia representación. Antaño es una palabra compleja para una ciudad que fue declarada patrimonio de la humanidad. La política patrimonial debe fortalecer las lecturas del tiempo, de las épocas y de las memorias diversas. Me preocupa mucho que tu y tu juventud necesiten regresar a unas fiestas de una determinada época.  Pero me preocupa más la idea de un centro histórico de oportunidad, dedicado solo al turismo y a la forma, con bares negocios, actividades para turistas, un auténtico Disneylandia. Te pregunto: ¿Cuál es tu criterio frente a los derrocamientos de edificios de la época moderna que planteó el gobierno en el Centro Histórico de Quito? ¿Cómo crees que deben manejarse los bienes patrimoniales en manos privadas? ¿Cómo crees que se debe potenciar una repoblación del Centro Histórico y quienes crees que deben ser sus habitantes?¿Cuál sería tu política de construcción de patrimonio contemporáneo? ¿Cómo entiendes las nuevas expresiones culturales urbanas que son excluidas de los circuitos formales? ¿Cuál es tu opinión a los avances en derechos culturales y en específico los avances en identidades de género? .

La ciudad de oportunidades, en el contexto de tus propuestas, debe reducir los impuestos y las multas. Eres muy insistente en tus tuits: “Nuestro plan de trabajo contempla estímulos para con los comerciantes, fortalecer los pequeños y medianos negocios. ¡Frenar los impuestos!”. Debo decirte que reducir impuestos es bastante neoliberal y aquí no encuentro tu anunciada asepsia política.  La administración de una ciudad se basa en impuestos y tasas.  Si la estrategia es bajar impuestos, poco has explicado con qué herramientas financieras se cubrirán los costos de los proyectos, obras y administración de la ciudad. Has manifestado que continuarás con la construcción del metro, lo cual en pocos años provocará un cambio radical de la condiciones del valor y uso del suelo en la ciudad. Yo no veo forma de mantener un pasaje de bajo costo si no es con impuestos directos y una adecuada recuperación de las plusvalías generadas por el mismo.

En el conjunto de propuestas de la “ciudad solidaria” tu programa incluye adultos mayores, participación, educación, salud y vivienda, aunque cuantitativamente representa apenas el 10% del total.

Sobre la vivienda dices, en un único punto, que: “Quito puede ser una ciudad donde todos podamos tener vivienda digna y que satisfaga nuestras necesidades. Por ello impulsaremos un programa de mejoramiento de las viviendas para ayudar a sus propietarios a mejorar las condiciones internas y externas de sus viviendas.” ¿Dónde están los grandes temas de Quito? que pasa con:  los asentamientos informales, la regulación de barrios, la especulación inmobiliaria, el crecimiento descontrolado de la mancha urbana, los grandes barrios en la periferia. Solamente pensando desde la movilidad, la mejor política es no tener que usar un transporte. Nuestra ciudad, ha excluido y relegado permanentemente a las clases más necesitadas a la periferia, empobreciéndolas todavía más al alejarles de sus centros de trabajo y de servicios. La búsqueda de suelo barato para la vivienda nos obliga ahora a necesitar grandes sistemas de transporte para dinamizar una ciudad que se ha expandido significativamente. Si lo enfocas de esta manera la ciudad no es un problema de mecanismos de transporte sino de equidad y de políticas sociales, a la final, de políticas con enfoque de derechos. En este campo quisiera saber: ¿Cuál será tú política para evitar el desplazamiento de los pobres a las periferias? ¿Cómo generarás suelo para vivienda sin expandir más la ciudad? ¿Reducirás el límite urbano? ¿Fortalecerás centralidades? ¿Continuarás con la política de regulación de barrios?.

No quiero terminar esta carta sin topar el tema del “Liderazgo”, del cual has escrito algunos mensajes: “Es necesario rescatar la figura de liderazgo en la Alcaldía de ‪‪#Quito y que su voz sea escuchada a nivel nacional”, “Vamos a tener un Alcalde que recupere el orgullo de la quiteñidad, vamos a cambiar el enfoque perseguidor por uno de servicio” y “Recuperaremos la capital q merecemos, con prestigio, buenos servicios y propuestas ejemplares q nos coloquen a la vanguardia del continente”. La necesidad que encuentras de que Quito recupere su liderazgo a nivel nacional me invita a pensar que sueñas en ese país desarticulado de los tiempos neoliberales, donde la política nacional la dictaban los alcaldes de turno y desde la comodidad de las grandes ciudades. Ese país de la imposición de las ideas en un solo sentido, donde se negaba a “los otros”, de los recursos repartidos a bravuconadas y con presiones clientelares. De esas épocas ya solo nos queda Nebot. Si quieres pensar en liderazgo, piensa en la ciudad integradora que se entiende como una pieza clave en la articulación del país, ¿Sabes, por ejemplo, que el agua que consumimos en el distrito viene de las provincias vecinas? Querido Mauricio, hoy en día, gobernar y administrar el Distrito Metropolitano de Quito es un ejercicio de integración nacional, y ya no un espacio de intereses particulares.

Por último, quiero contarte que en un momento estuve tentado a escribir esta carta desde los derechos y el buen vivir, esas tareas y sueños gigantes que nos pusimos todos los ecuatorianos en nuestra Constitución, pero deseché la idea al ver las escasas propuestas de la “ciudad solidaria” y que nunca contestaste la primera carta abierta cuando eras candidato a la presidencia que, a través de este mismo espacio, te escribió @arduinotomasia. Dicha carta, planteada desde esa perspectiva, aparentemente no te motivó en absoluto, pero te invito a incluir en tu discurso político respuestas a estas misivas incluyendo en ellas tus planteamientos sobre derechos y ciudadanía.

Un abrazo y éxitos en la contienda.