Año 2013, las elecciones presidenciales están en su recta final. Moreno ha conducido con sobriedad y soltura su candidatura presidencial tras el retiro de Rafael Correa para atender sus problemas de salud. Al conocer la enfermedad de su líder, muchos Revolucionarios que despertaron de la Neonigthliberal perdieron las esperanzas de que se continúe con el trabajo iniciado en el 2006 y que tanto había hecho por el país, contra la oligarquía, contra el crimen organizado, y que enrumbó al Ecuador en la línea progresista de Sudamérica.
Sin embargo, Lenín Moreno asumió la candidatura y no defraudó. Su estilo directo, pausado y sincero caló profundo entre los electores que avizoraban un nuevo Gobierno con las mismas características de desarrollo que los pasados pero con el tono conciliatorio, amable y abierto del hombre en silla de ruedas.
Y es que desde su trabajo constante en la Vicepresidencia visibilizando a las personas con discapacidades, su futuro político lucía brillante. La Misión Manuela Espejo llegó a los rincones más lejanos de la patria entregando dignidad y sonrisas a los olvidados entre los olvidados. Eso le valió tiempo atrás una ovación de pie de camaradas y opositores, al tiempo que Correa se convencía que en las manos de Moreno, el proyecto político continuaría.
Sin embargo, la oposición entendió que para vencer a un tipo como Lenín tendrían que hacer su mejor esfuerzo y lograron consensuar: contra todo pronóstico, Lucio Gutiérrez, Álvaro Noboa, Carlos Vera y Alberto Acosta desistieron de sus sueños presidenciales para apoyar a su única carta: Guillermo Lasso, hombre de bien, banquero y amigo del barrio.
Con dos candidatos en escena, todo se resolvería en una primera vuelta. Los recorridos fueron arduos, las campañas estaban por todos lados. Lasso se lanzó a las calles a recibir el cariño de un pueblo que lo apreciaba por permitirles ser parte del sistema bancario mundial a cero costo, y la retribución era el voto, la confianza plena en que Ecuador en su dirección sería mejor que ahora, yo lo podía ver ya: un banco del barrio en cada esquina…
Pero Moreno fue inteligente y sobrio. Rentabilizó con creces su popularidad y respeto entre los ciudadanos con el slogan “La Revolución Continúa” respetando las siglas del antiguo grito de campaña y ubicando en el imaginario colectivo las siglas de su antiguo líder, a quien aún muchos querían y admiraban.
El debate final semanas antes de la elección fue lo que hizo decidir mi voto. Frente a frente, Lasso y Moreno presentaron sus opciones para la ciudadanía. Pero los gestos, la comunicación no verbal, terminaron aclarando mi duda. Una sonrisa y una señal de la cruz fueron suficientes.
Ese viernes, minutos después de las 17h00. El CNE ya tenía los resultados oficiales del conteo rápido. El margen era muy estrecho, apenas 10 puntos de diferencia, con un 30 por ciento de ausentismo. Pero victoria es victoria, y Lenín Moreno, se convirtió en el nuevo Presidente de la República del Ecuador, un sueño cumplido para él, y la alternativa que para un puñado de compatriotas, es la mejor…
Si usted ha llegado hasta este punto de la lectura. Sabrá que nada de esto es real, pero no quiere decir que no exista. Es decir, si comprende lo básico de las posibilidades que ofrece la física cuántica como Lenín Moreno y yo lo entendemos, sabrá que allá afuera, en el majestuoso infinito, existen millones de posibilidades de que exista un Universo Paralelo, donde Correa acabó con el crimen organizado y no se lanza a la reelección, donde la oposición llega a consensos, donde Lasso abraza a la gente de la calle, donde tengo dudas por quién votar entre los dos y donde Lenín Moreno si asume el reto y se convierte en Presidente.
No, no es nuestra realidad. No es lo que vivimos, no es lo que vendrá (o tal vez sí). Pero no importa. Por ahora, en este mundo, Lenín deja tras sus 6 años de política pragmática y exitosa lo que la Misión "Manuela Espejo" cumplió. *Visitó 1´286.331 hogares en 24 provincias y 221 cantones Ecuador, en donde estudio e identificó a 294.166 personas con discapacidad. Efectuó 825.576 atenciones médicas a personas con discapacidad o a familiares que así lo han pedido durante los recorridos. Realizó 21.062 consultas de genetistas y 35.257 consultas de otros especialistas y registró 26.327 casos críticos, aquellos en los que es urgente la atención del Estado. Ese trabajo conjunto no cambia ni aquí ni allá, igual que el ausentismo y quemeimportismo electoral en el país.
 
Ahora, Lenín tomo una decisión. Irá a su casa, estará con su familia y seguirá revisando los mundos eternos de las posibilidades, es la ventaja de tener la cuántica como una de tus pasiones.
 
¿Y tú, en que Universo estás?
 
* Fuente: Página de la Vicepresidencia de la República del Ecuador:
http://www.vicepresidencia.gob.ec/programas/manuelaespejo/resultados-manuela-espejo.html