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Como habrán visto quienes chequearon el mapa de la "Huecas Pepa", los sitios avistados por y por las personas que han colaborado con sus e-mails a la dirección elmediodia@gkillcity.com son muchos y abarcan todo tipo de comida en los más variados sectores de Guayaquil. Por ello, decidir por cuál hueca empezar no fue tarea fácil, más si esta primera entrega por fuerza tendría que coincidir con la recordación del 9 de octubre de 1820, fiestas guayaquileñas por excelencia -y con mucho más mérito, sin duda, que la llamada "Fundación" del 25 de julio.

Luego de darle vuelta un buen chance al tema opté por una vía ecléctica, en concreto, por una hueca que probablemente todos o casi todos los potenciales lectores han visitado alguna vez, con comida sencilla -lejos del exotismo de otros platos que presentaré en el futuro- y variedad para gustos diversos. A todo ello, por supuesto, debía sumarse que el sitio sea ya marca conocida y tradicional entre los guayaquileños, y que la visita fuera "guiada" por un comensal habitual, vecino del lugar. Fue así que decidí caer por el mítico Sánduches El Chino del barrio El Centenario, contando para ello con con el concurso de uno de los duros de www.gkillcity.com, Xavier Flores Aguirre (@xaflag) que reside literalmente arriba del local donde funciona El Chino.

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Para la gente que vive o vivió durante un tiempo en el sur, Sánduches El Chino es una parte inseparable del barrio, elemento indiscutible de la identidad sureña. En mi caso, dado que crecí y viví siempre en la zona de Urdesa, debo confesar que conocí Sánduches El Chino tarde en mi vida. Cuando tenía alrededor de dieciséis años, junto a un grupo de panas íbamos a todos los partidos de Emelec temprano, para agarrar puesto en la galeta de la Boca del Pozo, y fue en esas idas al estadio que por primera vez paré en El Chino y me zampé una hamburguesa y un hot-dog. A partir de allí empezó mi idilio de casi 15 años con este local, al que asocio íntimamente con los partidos de mi equipo. Como bien señala la actual dueña y administradora de Sánduches El Chino, el sitio se llena siempre luego de los partidos de Emelec, desde la época de su apertura, aunque los sánduches apelen por igual a aficionados de cualquier equipo. "Yo misma soy bien barcelonista y El Chino era bien emelecista", sentencia.

La señora Carmen Galarza cuenta que el negocio inició en 1975 -su página web señala 1977- con una pequeña carretilla en El Oro y Chile, cerca del Cristóbal Colón, y que fruto al trabajo de su marido Simón Bolívar Narváez Vélez "El Chino" -fallecido hace tres años- y al buen sabor de los sánduches pronto pudieron alquilar un local, aquel local histórico ubicado en las mismas calles de El Oro y Chile, en frente del lugar donde actualmente funciona la matriz de Sánduches El Chino en el barrio El Centenario, desde hace un par de años. @xaflag, que desde 1981 vive en la misma calle que el local, ratifica que "El Chino" siempre fue un tipo camellador: "Debo admitir que en principio era fanático de La Carreta, que era un lugar de hot-dogs al frente de la otra calle. Igual paraba en El Chino, porque sobretodo era el que me salvaba cuando salía y llegaba a las tres de la mañana. El Chino estaba siempre abierto hasta tarde yo podía confiar en comer allí antes de ir a dormir. Luego ya me hice fanático de El Chino, que son mis vecinos de toda la vida".

Como relata doña Carmen, el negocio inició con la venta de hamburguesas y hot-dogs, exclusivamente. @xaflag recuerda que, además, El Chino funcionaba como despensa durante los años 80. Con el éxito, se fueron agregando sánduches de pollo, de pavo, de chancho hasta llegar a la actual selección que incluye también sánduches de filete de pollo, de lomo, de carne guisada, la jamonada y el sánduche cubano. Mis favoritos personales son el sánduche de carne guisada, que lleva el juguito propio de su preparación (no lo venden en Urdesa), la jamonada y el sánduche de pollo. @xaflag por su lado, afirma su preferencia por la jamonada y también por el sánduche de pavo.

En esta ocasión comí tan sólo tres sánduches, iniciando por una suculenta jamonada. Siempre tuve la intuición de que la jamonada era un invento particular de El Chino; no sé si sea mito o realidad, pero doña Carmen asegura también que ese sánduche de jamón ahumado se inició en su local. "Fue invento de El Chino aunque ahora compramos el jamón que venden los proveedores", acota. La jamonada es eso, lonjas de jamón ahumado cortadas al doble del grosor del jamón común, servidas en pan popular ligeramente tostado. Todo buen sánduche se complementa con una selección de salsas que humedezcan el pan y realcen su sabor. A mí este sánduche me gusta con harta mayonesa casera de la que preparan en El Chino y, creo, el secreto está en una triple aplicación: hay que embadurnar ambos pedazos del pan e insertar otra capa mayonesera en el medio de los pedazos de jamón ahumado. Luego se aplasta bien el pan para que se esparza la salsa. Así se come la jamonada.

 

"Así se come la jamonada"

Luego fui por la hamburguesa, que aunque no se encuentra en el top de mi ranking hamburguesero es el sánduche que mayor salida tiene, según la señora Carmen. La hamburguesa de El Chino NO es pura carne; tiene una preparación con aliño y apanadura que es lo que caracteriza su textura crocante por fuera y cremosa por dentro. Lo que quizá ha hecho tan popular la hamburguesa de El Chino -junto a su precio- es el paso previo a servirla, que consiste en introducir la hamburguesa -cocinada de antemano- en el jugo donde se cuece la cebolla perla que suele acompañar los hot-dogs guayaquileños, hasta que la carne está caliente y se saca para insertarla en el pan y entregarla al cliente. En esa operación, la carne mezclada con apanadura adquiere ese sabor que la distingue.

Por último, degusté de nueva cuenta el clásico sánduche de pollo. El sánduche de pollo de El Chino no es sánduche de pechuga ni de pollo cortado en pedazos y cocinado a la plancha; es más bien ese sánduche de pollo que comíamos en las matinés, frío, hecho de pollo desmenuzado y lechuga finamente picada, revuelto todo con abundante mayonesa. Saladito y crujiente, se diferencia de los sánduches de las fiestas infantiles en su dimensión, pues se prepara en un pan de hamburguesa que se rellena hasta el tope. Cuando visito El Chino siempre como algo caliente y, al final, concluyo la comilona con este sánduche frío que hace las veces de "relajante" para el estómago.

 

"El sánduche frío hace las veces de relajante para el estómago"

Sánduches El Chino actualmente cuenta con sucursales en el mismo sur en la ciudadela Los Almendros (primera sucursal), en Vernaza Norte, en Urdesa y en la vía a Samborondón. A estos locales Doña Carmen y sus hijos planean agregar algunos más en el futuro.

En El Chino yo encuentro siempre variedad a excelentes precios. Si bien creo que las estrellas son la jamonada, el sánduche de pollo y el de carne guisada -que no se encuentran con igual calidad en otros negocios de la ciudad- el resto de sánduches son todos competentes. Sus sánduches de chancho o pavo, por ejemplo, sin llegar a la excelencia, son buenos y compensan con la variedad. Sánduches El Chino reúne en sólo sitio un surtido de todos los sánduches más tradicionales de Guayaquil, de gran calidad y a precios excelentes -con 5 "dólar" uno se empacha.

Durante la visita, @xaflag relató los extremos a los que ha llegado el fanatismo por El Chino, al punto que un amigo suyo, cuando le prohibieron comer en El Chino por problemas de salud, recurrió a esconder las hamburguesas en el bolsillo del terno para burlar la restricción. Como no podía ser de otra forma, el amigo de @xaflag fue prontamente descubierto por las manchas de mayonesa en el saco. "Yo tirándole datos al man durante el tiempo que vivió aquí, y tomando en cuenta que se lanzaba tres hamburguesas diarias, haciendo matemáticas creo que pudo pagarle un Hyundai Accent a El Chino", sentencia @xaflag. Desde hace más de 30 años El Chino es parada obligada luego de una farra, a la salida del colegio o de la universidad, cuando uno anda chiro o, simplemente, cuando el hambre azota. Por algo será.

Ficha Técnica

Nombre: Sánduches El Chino

Ubicación: El Oro y Chile (Matriz)

Horario: Lunes a miércoles hasta la 2h00 AM; jueves, viernes y sábado hasta las 4h00 AM; domingo, hasta la 1h00 AM.

Precios: de 1,60 a 3 dólares.