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Después de 27 años de servicio al deporte y a la recreación de la ciudad de Guayaquil, el tradicional Bolocentro 2000 cerró sus puertas el 31 de agosto del 2011 entre sentimientos encontrados de alegrías, nostalgias y tristezas.

Las alegrías las pusieron los recuerdos de tantos momentos gratos vividos en estas instalaciones. Sede de múltiples eventos locales, nacionales e internacionales, Bolocentro 2000 quedó marcado en los calendarios oficiales de todos los organismos internacionales como la casa del “Bolo” en el Ecuador, así como la verdadera razón de que este lindo deporte se masificara en la ciudad de Guayaquil.

Bolocentro despedida

Precisamente éste viene a ser el mayor orgullo de los que fueron sus propietarios. Un grupo de al menos 10 “bolicheros” que cultivaron esa afición en las pequeñas pistas de la Marina o por la residencia de algunos de ellos en el exterior, querían tener un lugar propio para convertir su afición y que al mismo tiempo llame a nuevos adeptos a esta disciplina deportiva… Y así fue.

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Cultivaron durante todo este tiempo la apetencia por la actividad en nuevas y nuevas generaciones, a tal punto que su trabajo, que daba más satisfacciones emocionales y personales que económicas, pronto acumuló en la parte competitiva torneos provinciales, campeonatos nacionales, y el orgullo de haber albergado Juegos Bolivarianos, Sudamericanos y Panamericanos en sus 14 pistas que siempre fueron elogiadas por los que llegaron del extranjero.

En la parte recreacional, el Bolocentro 2000 llenó por muchos años la carencia de espacios de sano esparcimiento en nuestra ciudad, recibiendo en las noches y fines de semana de grupos familiares y de amigos alegres que disfrutaron conociendo esta actividad.

Despedida Bolocentro

Sin duda los propietarios cumplieron su principal objetivo: Hacer crecer una actividad para sus inicios muy poco conocida, fomentándola y alimentándola en los dos capos importantes de la formación humana como son la alta competencia y la recreación.

La nostalgia nos embargó cada momento que recordamos eventos especiales vividos en Bolocentro 2000.

Marcar un record en una de las pistas que luego luciría un cartelito con tu nombre y marca hasta que alguien lo lograra batir, el primer 300 (juego perfecto) marcado en la bolera por un venezolano que jugaba un Campeonato Bolivariano; el primer 300 marcado por un ecuatoriano que fue el de Carlos Moncayo conseguido en la pista 1-2; el Camperonato Panamericano Juvenil de David Wong y Miguel Angel Moreno; las medallas internacionales de Luis Mancero, Bruno Sadum y Diógenes Saverio (perdón si me olvido de alguien).

Personajes Bolocentro

Las jornadas victoriosas en las ligas del equipo más ganador de todos que era “Onix”. La presencia de los tradicionales “Joyería Marthita”, “Black Power” o “La Carbonara”.

Las ligas de novatos que reproducían la actividad “bolichera”. Las jornadas de “8 loco” y las noches de tertulias sin fin.

Un matrimonio histórico del carismático bolichero Lucho Castro con Elízabeth que dura sólido hasta nuestros días.

 

Luis Castro y Elizabeth

Tantos recuerdos de nostalgia…

¿Y la tristeza?… ¡La tristeza del adiós!

Ya no iremos más al Bolocentro 2000. El amor que este escenario nos infundió por el deporte de los Bolos, nos llevará por otros caminos que seguramente también fueron marcados por la actividad que realizó Bolocentro durante 27 años.

Ahora será el turno de Cosmic Bowling (CC San Marino) y de Strike (Village Plaza) de continuar con la obra y los caminos trazados. Nuevas historias se fomentarán en sus pistas pero siempre, al mirar atrás, tendremos la imagen de 14 pistas que nos hicieron crecer amando al bolo.