• ¿Cuántas personas desaparecidas hay en Ecuador?
  • Según un informe de estadísticas del Ministerio del Interior, hasta junio de 2018 había 1.495 casos de personas desaparecidas que todavía estaban en investigación. De este total, 56% son adultos, 16% niños, 15% ancianos, y de 13% no se conoce la edad. Este último porcentaje, según el informe, existe porque no se sabe la cédula, los nombres completos o la fecha de nacimiento de la persona desaparecida. Además, de este total, el 44% son mujeres y el 56% son hombres.

    En el mismo informe, el ministerio explica que desde 1970 hasta junio de 2018, ha habido 47.394 denuncias de personas desaparecidas. De este total, el 97% de personas han sido recuperadas. De ellas, el 90.1% se fueron de sus casas por voluntad propia, 8,2% son casos de personas sin voluntad —ancianos, personas con enfermedades mentales, niños que se perdieron—, y el 1,7% se los encuentra muertos.

    Esta cifra no coincide con la entregada por la Fiscalía a la Asociación de Familiares y Amigos de Personas Desaparecidas (Asfadec). Un informe de esta asociación publicado en agosto del 2018 dice que hasta finales del año anterior había 42.954 personas desaparecidas. De este total, el 67,2% eran mujeres y el 32,7% eran hombres.

    Una de las mayores quejas de la Asfadec es la inconsistencia entre las cifras de desaparecidos recogidos por la Fiscalía y el Ministerio del Interior. En su informe publicado, Asfadec cuestiona la diferencia en la cantidad de desaparecidos reportados hasta finales de 2017: según la Fiscalía eran 1.577 y según el Ministerio del Interior eran 1.557 personas. “Hasta la actualidad las instituciones no han podido obtener una cifra real y veraz sobre las personas desaparecidas”, dice el informe.

    Telmo Pacheco, presidente de Asfadec, dice que por muchos años la Fiscalía y la La Dirección Nacional de Delitos Contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestros (Dinased)les entregaban datos incompletos y que no cuadraban entre sí. “Mientras uno hablaba de 4 mil, el otro hablaba de 40 mil”, dice Pacheco. “Pero se pusieron de acuerdo y ahora qué han hecho: rebajar las estadísticas que teníamos anteriormente y ahora dicen que son cerca de mil quinientas pero que el 65% eran de la época de Febres Cordero”. Según Pacheco, ellos calculan que hay cuatro mil casos de personas desaparecidas sin resolver, basándose en los datos que la Fiscalía les entregaba desde el 2014.

    En una entrevista con María Sol Borja de GK, la ministra del Interior María Paula Romo, explicó que, uno de los motivos para que estas incongruencias existan, es porque no había un formato estándar para registrar las denuncias de los desaparecidos. Según Romo, La Fiscalía utilizaba un formato y el Ministerio del Interior otro que, además, “no son compatibles, no se actualizan solos”. Ahora, dice la ministra en la entrevista con Borja, ya existe un formato para registrar denuncias de personas desaparecidas.  

    Otro motivo para estas incongruencias, según Romo, es que han encontrado casos de personas que denunciaron que su hijo no regresó a casa “y quien tomó la denuncia pone el nombre completo del denunciante pero del hijo puso Carlos NN”. Esto obstaculiza el proceso porque no se puede identificar quién fue el denunciante ni saber si el caso ya se cerró. Dice, que esos casos seguramente “nunca vamos a poder cerrar”.

    Algunos casos de personas desaparecidas son el de Juliana Campoverde, Telmo Pacheco hijo, David Romo, Carolina Garzón, Leonor Ramírez, Michelle Montenegro. Asfadec ha recopilado más casos en su página web y el Ministerio del Interior también tiene una lista de personas registradas como desaparecidas en un portal web.  

  • ¿Qué es la Asociación de Familiares y Amigos de Personas Desaparecidas en Ecuador?
  • La Asociación de Familiares y Amigos de Personas Desaparecidas en Ecuador (Asfadec) fue creada en el 2012 como una respuesta a la falta de acción por parte del Estado en búsqueda de personas desaparecidas.

    Inició en mayo de 2012, cuando Walter Garzón y Alix Ardila viajaron desde Bogotá a Quito para buscar a su hija Carolina, quien había desaparecido hacía algunos días. Cuando no recibieron respuestas del Estado sobre la desaparición de su hija, comenzaron a hacer plantones en la Plaza Grande de Quito frente al Palacio de Carondelet. Al mismo tiempo, Telmo Pacheco, Ángel Cevallos y Luis Sigcho estaban buscando a sus familiares desaparecidos y tampoco recibían respuestas del Estado. Ellos crearon un Comité de Familiares de Personas Desaparecidas pero, por el aumento de desapariciones en el país, cambiaron el nombre a Asfadec.

    Desde entonces, la asociación se convirtió en un punto de encuentro para todas las personas que tengan familiares o amigos desaparecidos y que buscan apoyo, asesoramiento y acompañamiento en su búsqueda. Además, han insistido a las diferentes entidades del Estado pidiendo transparencia en los datos de desaparecidos, buscando a sus familiares en las morgues y hablando con los fiscales para que investiguen sus casos. Los miembros de la Asfadec hacen plantones todos los miércoles en la Plaza Grande de Quito, exigiendo respuestas del Estado y eficiencia en las investigaciones.

  • ¿Quién es Telmo Pacheco?
  • Telmo Pacheco es el presidente de la Asociación de Familiares y Amigos de Personas Desaparecidas en Ecuador (Asfadec). Su hijo, Telmo Orlando Pacheco, viajó a Loja para un retiro espiritual el 3 de noviembre de 2011, por invitación de una mujer que había conocido pocos meses antes. El último mensaje que recibió de Telmo Orlando fue un mensaje de texto que decía que se quedaría en Loja un tiempo más para conocer la ciudad. Nunca más apareció.   

    La investigación del caso comenzó. Sus familiares viajaron a Loja para hablar con el fiscal. Pero a los 45 días de su desaparición, el fiscal decidió cerrar la investigación porque encontraron unas imágenes de una cámara de seguridad de un cajero automático donde alguien parecido a Telmo Orlando sacaba veinte dólares de su cuenta. Para el fiscal, esa era una prueba de que se había ido por su cuenta a hacer su vida. Pero su padre duda que haya sido él y dice que no se registraron más movimientos en la cuenta. Desde entonces, Telmo ha seguido en un proceso de búsqueda tortuoso, ha tenido que pasar por una reconstrucción de los hechos que se hizo cinco años más tarde, y la indolencia del Estado por la falta de investigación de la desaparición de su hijo desde el comienzo.

    Cuando Telmo recién comenzaba su búsqueda, conoció a Walter Garzón en la Plaza Grande donde estaba haciendo un plantón por la desaparición de su hija Carolina. Junto a dos compañeros más, Walter y Telmo conformaron Asfadec. Ahora Telmo sigue buscando a su hijo y, en el proceso, acompaña a otras personas que están pasando por lo mismo y exige cambios sobre cómo actúan las autoridades en los casos de desaparecidos.

  • ¿Quién investiga las desapariciones de personas en Ecuador?
  • La Dirección Nacional de Delitos Contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestros (Dinased) comenzó a funcionar en noviembre del 2013.

    En abril de ese año, la Policía Nacional del Ecuador entregó un pedido al Ministerio del Interior para crear esta dirección a raíz de demandas de la ciudadanía —es decir los constantes pedidos de los miembros de Asfadec— para tener una unidad especializada que investigue los delitos contra la vida, muertes violentas, desapariciones, extorsión y secuestro. En julio de 2013, el Ministerio aprobó la creación de esta dirección mediante acuerdo ministerial. Según una revista publicada por la Dinased en agosto del 2018, cuando se creó esta dirección, la Policía Nacional buscó el “apoyo académico de instructores” de países como Chile y Colombia para responder a las necesidades del Ecuador en este tema.

    Cuando se recibe una denuncia de desaparición, la Dinased trabaja con un Manual de Proceso para la Investigación de Delitos y Tentativas Contra la inviolabilidad de la Vida y Personas Desaparecidas. Además, coordina con la Fiscalía, grupos tácticos policiales y Unidad de Apoyo Criminalístico en para arrestar a un posible sospechoso de un delito.

    Según la revista publicada por la Dinased, para agosto de 2018 tenía un 92% de efectividad en sus operaciones. Esto, porque de las 5.955 denuncias de personas desaparecidas que recibió esta dirección en el 2017, se resolvió 5.479 casos.

    Telmo Pacheco, el presidente de la Asociación de Familiares y Amigos de Personas Desaparecidas en Ecuador, dice que la creación de la Dinased se dio gracias a la presión los miembros de su organización. Y aunque esto es considerado un logro, él dice que siente que solo fue creada para “decirnos que están haciendo algo”. Según Pacheco, los oficiales responsables de investigar y los fiscales asignados “no saben qué hacer, ellos nos han dicho a nosotros que no han tenido ni una hora de capacitación, ellos nos preguntan qué queremos que hagamos”.

    Para él, hay muchos casos que investigar y muy poco personal —como los fiscales— especializado en esta área, sobre todo porque solo existe una unidad especializada a nivel nacional y está en Pichincha. En el resto de las provincias, los fiscales que investigan las desapariciones no han sido capacitados ni están especializados.

  • ¿Cuáles son los principales problemas de la búsqueda de personas desaparecidas en Ecuador?

  • Para el presidente de la Asociación de Familiares y Amigos de Personas Desaparecidas en Ecuador (Asfadec), Telmo Pacheco, los principales problemas tienen que ver con los protocolos, la falta de investigación oportuna, y cómo manejan estos casos los fiscales y los investigadores.

    Especialización de fiscales y agentes

    Uno de los principales problemas en la investigación es que, antes de la creación de la Dirección Nacional de Delitos Contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestros (Dinased) y la fiscalía especializada en Quito en el 2014, no existía ningún tipo de especialización en la búsqueda de personas. Los temas de desaparecidos eran actos administrativos que, según el estatuto orgánico por procesos de la Fiscalía General del Estado, dice que la  “desaparición de personas” está al mismo nivel de “revenidos químicos, remarcaciones; vehículos retenidos; actos Fiscales administrativos”.

    Este problema es, según el abogado de la fundación Regional de Asesoría en Derechos Humanos (INREDH), Daniel Véjar, “una de las muchas incidencias que desde los familiares se ha insistido que se cree esta fiscalía especializada”. Tanto Véjar como Pacheco dicen que los fiscales no son especializados sino que fueron llevados de ciertas unidades —como tránsito— y que solo han recibido una capacitación pero que “eso no es una especialización” en búsqueda de personas.

    Pacheco dice que a él y a los demás miembros de la Asfadec le han dicho que van a abrir fiscalías especializadas en otras provincias. Hasta ahora eso no ha ocurrido. A mediados de noviembre de 2018, la Comisión de Personas Desaparecidas del Ecuador de la Asamblea Nacional fue a seis provincias y encontraron que sólo en Azuay —además de Pichincha— hay una fiscalía especializada y que en las demás —El Oro, Loja, Los Ríos, Guayas y Manabí— las desapariciones siguen tratándose como actos administrativos.

    Además, en octubre de 2018, la abogada de la Inredh, Gabriela Flores, dijo en una audiencia pública con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que a pesar de haber unidades especializadas en Pichincha, no hay suficiente personal porque de “cinco unidades se pasó a tres”.

    Cambios de fiscales y agentes de investigación

    Un problema recurrente en los casos de desaparecidos es el cambio de fiscales para cada caso. “Los fiscales son cambiados a cada rato”, dice Pacheco. “Y eso significa que tienen que volver a estudiar el caso”. Como resultado, la investigación tarda más tiempo de lo que debería, y cada cada caso tiene muchos cuerpos y expedientes de investigación. Esto ocurrió en el caso de desaparición de Juliana Campoverde que, desde julio de 2012, pasó por once fiscales, ocho agentes y tiene más de 90 cuerpos legales.

    La búsqueda

    Telmo Pacheco dice que a pesar de la creación de la Dinased, sigue habiendo muchos problemas con la búsqueda y la investigación de las personas desaparecidas. En el caso de la desaparición de su hijo en Loja, Telmo tuvo que esperar cinco años para que se haga una reconstrucción de los hechos. En el caso de Juliana Campoverde, su madre, Elizabeth Rodríguez, tuvo que esperar dos años para que se haga una reconstrucción de los hechos. “Ellos nos preguntan qué queremos que hagamos, los agentes mismo nos han dicho que no están capacitados”, dice Pacheco. “Si todo lo que se ha hecho con mi hijo es porque nosotros hemos estado detrás”.

    Para el presidente de la Asfadec, este es un problema común que no ha cambiado en absoluto. Da como ejemplo el reciente caso de desaparición de Michelle Montenegro, una joven quiteña que desde el 5 de junio de 2018 no se sabe su paradero. Él dice que los agentes a cargo de la investigación de Michelle, preguntan a sus familiares qué quieren que hagan y que son ellos los que han pedido que se hagan barridos, que se investiguen a determinadas personas. Los problemas con la investigación de la desaparición de su hijo hace siete años, dice Pacheco, siguen ocurriendo ahora con el caso de Michelle. “Sigue siendo prácticamente lo mismo”, dice.

    Estigmatización

    En muchos casos de desaparecidos, la persona es reducida a estereotipos sexistas o discriminatorios. Cuando Juliana Campoverde desapareció, los policías le dijeron a su madre que seguramente se fue porque estaba embarazada o que se habrá ido con el novio. Estas respuestas de los agentes provocó obstáculos en la investigación porque, en base a estas suposiciones, no se investigó su desaparición a tiempo. Algo parecido pasó con Carolina Garzón, joven colombiana que desapareció en el 2011, porque cuando su padre pedía respuestas al Estado, le culparon a él por dejar que su hija viaje sola.

  • ¿Qué se dijo en la audiencia con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sobre las desapariciones en Ecuador?
  • El 3 de octubre de 2018, en  una audiencia pública ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) se analizaron los casos de desaparecidos en Ecuador. A esta audiencia asistieron representantes de la Asociación de Familiares y Amigos de Personas Desaparecidas en el Ecuador (Asfadec), la fundación Regional de Asesoría en Derechos Humanos (Inredh), el Centro de Derechos Humanos de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, representantes del Ministerio del Interior, la Fiscalía y la Procuraduría del Estado.

    Daniel Véjar abogado de Inredh, entregó en nombre de su fundación y de Asfadec, una petición a la comisión solicitando que realice recomendaciones al Estado ecuatoriano sobre personas desaparecidas. Entre las recomendaciones estaba: cumplir con sus obligaciones en investigar y sancionar en casos de personas desaparecidas conforme a los estándares establecidos por la CIDH y demás organismos internacionales, dar asistencia psicosocial a los familiares en los procesos de búsqueda e investigación, asegurar el derecho al acceso a la información sobre estadísticas y cifras de personas desaparecidas, y que se tipifique la desaparición involuntaria.

    Además, pidieron que se destine mayores recursos para la capacitación y contratación de personal calificado para las búsquedas, que se promueva enmiendas legislativas para regular el tratamiento nacional para las desapariciones involuntarias y que en el proceso se incluya las perspectivas de los familiares, y una reparación integral para las víctimas directas e indirectas en los casos de desapariciones.

    Los representantes del Ministerio del Interior, la Fiscalía y la Procuraduría, hablaron sobre los avances que ha tenido el Estado en los casos de desaparecidos. Dijeron que se ha logrado consolidar una base de datos entre el Ministerio, la Fiscalía y la Policía Nacional; la creación de una aplicación de celular para registrar a personas sin identidad, con inscripción tardía o sin referencias de familiares que estén en casas de acogida, albergues, hospitales y otros centros de atención. Además, dijo que el Estado está trabajando en procesos de reconstrucción de osamentas para que “ningún caso de personas desaparecidas quede sin resolución” y conocer cómo se vería la persona y que ésta pueda ser reconocida por su familia.

    La presidenta de la audiencia, Esmeralda Arosemena de Troitiño, cuestionó a los representantes del Estado sobre la norma aplicable para los casos de desaparecidos por ser tratados como actos administrativos. Además, preguntó sobre cuáles son las propuestas del Estado o si es que existe un protocolo que obligue a una investigación. El representante de la Fiscalía General del Estado, Wilson Toainga, defendió que se traten a los casos de desaparecidos como actos administrativos porque no existe una jerarquización de los procesos y que una vez sean investigados los casos pueden ser remitidos a fiscalías especializadas de acuerdo al delito.

    El comisionado Luis Ernesto Vargas exigió al Estado ecuatoriano que dé respuestas a los familiares de personas desaparecidas y el comisionado Joel Hernández preguntó si existe algún mecanismo de cooperación internacional para encontrar a personas desaparecidas en el exterior. A esto, los representantes del Estado dijeron que hay un convenio con México para mejorar las acciones para encontrar a migrantes desaparecidos.

    La comisionada Antonia Urrejola dijo que está muy preocupada por las cifras que presentó el Estado y que no comprende por qué son tan altas, por lo que piensa que hay patrones que deben ser investigados. También cuestionó las acciones para dar estabilidad a la investigación de los casos. Finalmente, los comisionados exhortaron al Estado a comprometerse a dar un seguimiento a los casos de personas desaparecidas para encontrar soluciones reales y eficientes.

  • ¿Cuál es el proceso para reportar personas desaparecidas en Ecuador?
  • La Policía Nacional del Ecuador, el Ministerio del Interior y la Fiscalía General del Estado ha creado una lista sobre qué hacer en caso de que un familiar o persona conocida esté desaparecida. Unas de las principales recomendaciones son: que la persona no comience la búsqueda por sí mismo, negocie o entregue dinero en caso de recibir amenazas o presiones, y no divulgar datos personales de los familiares —como número de teléfono o dirección del domicilio— en las redes sociales para evitar manipulaciones o estafas.

    Sobre qué hacer cuando se detecta la ausencia de un familiar o amigo, los pasos recomendados por la Policía son:

    1. Acudir a la Unidad de Policía Comunitaria (UPC) más cercana y solicitar una búsqueda inmediata por el sector. También se puede acudir a la Fiscalía más cercana a su domicilio para informar lo sucedido o comunicarse directamente con la Policía Nacional o al 911.
    2. Trasladarse a las oficinas de La Dirección Nacional de Delitos Contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestros (Dinased) de la provincia donde ocurrió la desaparición y presentar la denuncia correspondiente.
    3. Facilitar toda la información de identidad y del entorno del desaparecido.
    4. Proporcionar una fotografía actualizada del desaparecido.
    5. Mantenerse pendiente de cualquier contacto que se relacione con el desaparecido.
    6. Nombrar una persona específica para mantener contacto con Fiscalía y Policía.
    7. Comunicación permanente con el investigador.

    Además, en el portal web del Estado dedicado a personas desaparecidas se recomienda:

    — Generar una lista de contactos de las personas más cercanas a la persona desaparecida.

    — Recordar las actividades que tenía planificadas la persona desaparecida cuando se detectó su ausencia.

    — Proveer de información acerca de los hábitos de la persona desaparecida a los policías para orientar la búsqueda inmediata en el sector de la desaparición de la persona.

    —Colaborar con las diligencias como entrevistas, consultas, llamadas, entre otras que realice el investigador.

    —Difundir únicamente el afiche de información generado por la autoridad competente.

    —Tener la fotografía más reciente en forma digital o física de la persona desaparecida.

    —Tener una descripción detallada de los hechos, con características físicas y rasgos diferenciales: qué ropa usaba al momento de la desaparición.

    —Datos de identidad de la persona desaparecida.

    —El Ministerio del Interior, la Fiscalía y la Policía Nacional recomienda a los familiares y amigos de la persona desaparecida que si ésta regresa al hogar o es localizada, informe a las autoridades.

  • ¿Qué dice la ley ecuatoriana sobre personas desaparecidas?
  • La desaparición forzada está tipificada en el artículo 84 del Código Orgánico Penal (COIP) con una pena de 22 a 26 años de prisión. Este delito está dirigido a cualquier agente del Estado que “someta a privación de libertad a una persona, seguida de la falta de información o de la negativa a reconocer dicha privación de libertad o de informar sobre el paradero o destino de una persona”. Sin embargo, este delito no sanciona a las desapariciones causadas por civiles, sino solo por el Estado —como policías o militares.

    La desaparición forzada también es considerado un delito de lesa humanidad en el artículo 89 del COIP, junto a las ejecuciones extrajudiciales, la esclavitud, el desplazamiento forzado, la privación ilegal o arbitraria de la libertad, la violencia sexual, la tortura, entre otros. La pena de este delito es de 26 a 30 años de prisión.

    Según el COIP y la Constitución del Ecuador el delito de “desaparición forzada” no prescribe —es decir que no caduca con el paso del tiempo— y no se podrá concluir la investigación. Sin embargo, según el artículo 417 del COIP, “los plazos de prescripción empezarán a contarse desde el día en que la persona aparezca o se cuente con los elementos necesarios para formular una imputación por el delito correspondiente”.

  • ¿Qué ley se busca promover para resolver los casos de personas desaparecidas?

  • A comienzos de febrero de 2018, la Asociación de Familiares y Amigos de Personas Desaparecidas en Ecuador (Asfadec) presentó el Proyecto de Ley Orgánica para la Búsqueda, Investigación y localización de Personas Desaparecidas frente a la Comisión Ocasional de Personas Desaparecidas en Ecuador. Este proyecto fue elaborado con la Inredh y Alexandra Córdova, madre de David Romo desaparecido desde el 2013. El proyecto tenía como objetivo normar las acciones del Estado para dar con el paradero de las personas desaparecidas, y buscar medidas para prevenir la desaparición.

    En abril de 2018, la Comisión Ocasional de Personas Desaparecidas del Ecuador presentó una propuesta de reforma al Código Orgánico Integral Penal (COIP) para tipificar la desaparición involuntaria. Este delito se aplicaría a los casos en que una persona “se encuentre en paradero desconocido para sus familiares o haya sido dada por desaparecida en relación con alguna situación que requiera la intervención de la autoridad competente”. La pena para la desaparición involuntaria sería de 22 a 26 años de prisión.

    Este artículo se diferenciaría del de desaparición forzada ya tipificada en el COIP porque, en lugar de solo contemplar las desapariciones a manos de autoridades del Estado —como policías o militares—, incluirá los efectuados por civiles.

    La tipificación de la desaparición involuntaria es una petición que la Asociación de familiares y Amigos de Personas Desaparecidas en Ecuador (Asfadec) ha hecho por mucho tiempo al Estado. La primera solicitud fue entregada al ex asambleísta Mauro Andino en julio del 2013 y la última al presidente Lenín Moreno, en junio de 2017. Esta última también incluía un nuevo plan de recompensas a través de una línea 1-800 y campañas en medios de comunicación.

    Telmo Pacheco, presidente de la asociación, dice que quieren la tipificación para “que no sea un acto administrativo, para que sea una investigación seria, que se prepare agentes, que se prepare fiscales, que digan la realidad”.  

    Además de esta propuesta de reforma, en septiembre de 2018 la Fiscalía General del Estado anunció que tiene listo el Proyecto de Ley Orgánica de Actuación Integral en Casos de Personas Desaparecidas y que presentará a la Asamblea Nacional para su aprobación. El objetivo es garantizar una respuesta efectiva a los familiares de las personas desaparecidas, y definir los procedimientos de búsqueda y localización de personas con el Sistema Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas.

  • ¿Por qué desaparecen personas en Ecuador?
  • Un reporte de la Fiscalía del 2018 recogido por Asfadec dice que las principales causas para la desaparición de personas son: problemas familiares (65%) problemas sociales (22%), otros (6%), problemas psicológicos (2%), problemas académicos (2%), problemas económicos (1%), y sentimentales (menos del 1%).

    Sin embargo, en el Informe sobre las Inconsistencias de las cifras Oficiales de las Personas Desaparecidas del Ecuador del periodo 2013-2017 publicado por Asfadec, la asociación cuestiona esta información por ser “sumamente amplia” y porque “no aportan en lo absoluto para el entendimiento de las causas reales”. Además, dice que el reporte pone a la categoría “otros” como tercera causal de desaparición pero no especifica qué quiere decir esta categoría. Lo mismo ocurre con la categoría “problemas sociales” porque no hay una explicación de qué considera la Fiscalía como un problema social.  

    Una revista publicada por la Dinased en agosto de 2018 sí especifica qué quieren decir estas categorías. La dirección define a “problemas familiares” aquellos que se hayan dado por maltrato físico, psicológico o sexual dentro del núcleo familiar. Sobre “problemas sociales” dice que son los casos en los que las personas se unen a pandillas, o grupos juveniles que los llevan al “alcoholismo y la drogadicción, generando un desapego y la separación del núcleo familiar”.

    En el mismo reporte de la Fiscalía de 2018 se incluye por primera vez el delito derivado en los casos de desaparecidos. Según estos datos, las cuatro principales causas relacionadas con desapariciones son: violación (34%), otros (20%), secuestro (16%), y  asesinato (12%). Sin embargo, el reporte de la Fiscalía no especifica a qué se refiere con “otros”, por lo que Asfadec dice que esto “demuestra que hasta la actualidad la Fiscalía desconoce los delitos derivados o pretende ocultarlos mediante categorías y parámetros amplios”.

  • ¿Qué es la ‘Alerta Emilia’?
  • En enero de 2018, el Ministerio del Interior anunció que implementará la ‘Alerta Emilia’ para la búsqueda de niños, niñas y adolescentes en Ecuador. Para que la alerta se active, primero se debe poner una denuncia —llenando una ficha con los datos del menor de edad— y entregarla a la Policía o a la Fiscalía. Esa información es validada por el fiscal provincial o el jefe zonal de la Policía y, una vez aprobada, los datos y la foto de la persona es difundida a través de celulares, medios de comunicación y redes sociales como Facebook —especialmente a los usuarios que estén a un radio de 160 kilómetros.

    El nombre de esta alerta es en memoria de Emilia Benavides, una niña de 9 años que fue secuestrada y asesinada en Loja en diciembre de 2017. Además, según un tuit del Ministerio del Interior, ‘Emilia’ también son siglas para el nombre oficial del sistema: “Ecuador: Mecanismo Inmediato Ligado a difusión de Imágenes y Alerta para búsqueda de NNA desaparecidos en alto riesgo”.

    En septiembre de 2018, el ex fiscal general del Estado, Paúl Pérez dijo que 235 funcionarios han sido capacitados en el protocolo de activación de esta alerta.